Lo que se demuestra con este asunto y otros similares es que está claro que los ciudadanos respetuosos con la ley estamos indefensos y tenemos las de perder si un indeseable decide amargarnos la vida.
Ante esto queda: modificar sin tardar esas ineficaces leyes, aplicar sin tardar las del sentido común para acabar con el problema, o esperar sentados a que a alguien se le hinchen las narices y volvamos a aparecer en los telediarios.
Los habitantes del lejano oeste americano sí que sabrían cómo solucionar este problema, poniendo a estos cuatreros en el lugar que les corresponde. (Ver extensa filmografía sobre el tema).
Lo que se demuestra con este asunto y otros similares es que está claro que los ciudadanos respetuosos con la ley estamos indefensos y tenemos las de perder si un indeseable decide amargarnos la vida.
Ante esto queda: modificar sin tardar esas ineficaces leyes, aplicar sin tardar las del sentido común para acabar con el problema, o esperar sentados a que a alguien se le hinchen las narices y volvamos a aparecer en los telediarios.
Los habitantes del lejano oeste americano sí que sabrían cómo solucionar este problema, poniendo a estos cuatreros en el lugar que les corresponde. (Ver extensa filmografía sobre el tema).