Carta Vitoria: Renuncian al segundo hijo y estallan viendo familias con seis
«Renunciamos a un hijo»: Desgarradora carta en Vitoria al ver familias con seis
Hay cartas que hablan de política y otras que hablan de heridas. Está escrita en pleno debate por el desalojo de la controvertida familia de Vitoria con 6 hijos y ayudas de 2.454 euros al mes, nace directamente desde la frustración. Habla de una pareja de Vitoria que renunció al sueño de tener un segundo hijo porque las cuentas no daban.
De jornadas de trabajo interminables, de sacrificios cotidianos y de esa sensación amarga de ver cómo otros reciben ayudas públicas mientras ellos tuvieron que aparcar decisiones que les rompían el corazón.
Más allá del caso concreto, la carta refleja un sentimiento que comparten algunos ciudadanos: el de quienes creen haber asumido sacrificios personales y familiares por responsabilidad económica y consideran injusto que determinadas situaciones acaben recayendo durante años sobre el conjunto de los contribuyentes.
Una reflexión cargada de emoción, resignación y enfado que vuelve a avivar un debate tan social como humano.
CARTA INTEGRA:
«En mi familia renunciamos a un segundo hijo por un motivo claro, la economía es la que es y fue una decisión muy, muy dura.
Y aquí tenemos otras personas que lejos de aportar trabajando cómo hacemos la inmensa mayoría vive de nuestros impuestos, y lo peor de todo, que es evidente que no tienen pensado cambiar, y todo esto con la aprobación de todas las instituciones, que son los que lo permiten.
La impotencia que tenemos en casa, que mis familiares y amigos tenemos es enorme, es muy difícil de describir y lo peor de todo, canalizar.
Mientras muchos nos rompemos a currar para tener algo en la vida, nos perdemos momentos únicos de nuestros hij@s por tener que cumplir en el trabajo…
…otros exprimen las arcas públicas riéndose de todos los trabajadores y disfrutando de todos los privilegios. Pudiendo ver cómo crecen sus hijos 24 horas al día y llevándoselo crudo a casa, una auténtica vergüenza.
Y lo peor de todo es que a saber cuántos más cómo está familia está disfrutando de la misma situación, de tener un salario crudo que la inmensa mayoría de los ciudadanos no tenemos….», concluye en Buzón Ciudadano del Ayuntamiento de Vitoria.
CONCLUSION (de otro vitoriano):
La decisión de tener hijos tiene que ir ligada a la capacidad económica y habitacional de los progenitores, y que el resto de los ciudadanos no debemos asumir de manera indefinida los costes derivados de decisiones personales.










