Vecinos de Vitoria amenazan con ir a bares que incumplen horarios
buzon (archivo)

Cierran los bares de Vitoria y sigue la juerga en la calle. Denuncia ciudadana que viene acompañada de una amenaza: Si la Policía no pone fin, los vecinos «bajarán en masa» al local para protestar.

Si ocurre, esperemos que quede así, y no haya ningún tipo de incidentes. Pero hasta este punto llegan los ciudadanos.

JUERGA EN EL EXTERIOR

Los horarios oficiales de cierre de Vitoria viven un fenómeno que se agranda. Sigue la juerga en el exterior con las persianas bajadas. Y el derecho al descanso se corta más tiempo de lo previsto. Varias quejas ciudadanas señalan el hartazgo de quienes no pueden confiar el los horarios para comenzar a descansar. Eso si los locales cumplieran…

Este ocurre en el barrio de Ibaiondo: «Entran a consumir y sacan su consumición a la calle para gritar, reír, cantar, a altas horas de la noche mientras los vecinos no podemos dormir».

LLAMADAS A POLICÍA

«Hemos llamado en reiteradas ocasiones, sin embargo la respuesta ha sido que no tiene suficientes efectivos nocturnos. Y cuando pasaron con el coche, siguieron adelante haciendo caso omiso de las personas que estaban allí cantando bailando y gritando», continúan en el buzón.

HARTAZGO

«Los vecinos de la zona estamos hartos y estamos empezando a pensar en bajar en masa, ya que la policía no hace nada. Estamos cansados y tenemos el derecho al descanso».

CARTAS EN EL ASUNTO

«Repito, estamos hartos. O la policía empieza a tomar cartas en el asunto o los vecinos nos reuniremos para empezar a bajar»

CONCLUSIÓN EDITORIAL

El hartazgo de los vecinos de Vitoria ya no es un susurro: es un grito sostenido después de demasiadas noches sin descanso. La juerga en la calle tras el cierre de los bares, los gritos, las consumiciones en la vía pública y la sensación de abandono han llevado a un barrio entero al límite. Están cansados, agotados y con la paciencia rota.

La pregunta que resuena es evidente: ¿Dónde está la Policía cuando más se la necesita? Las llamadas se repiten, las quejas se acumulan y la respuesta —según los vecinos— llega tarde, llega poco o directamente no llega. La falta de efectivos nocturnos no puede convertirse en la excusa permanente para que la normativa se incumpla a la vista de todos.

Y ahora surge un aviso que debe tomarse en serio: los vecinos anuncian que bajarán en masa si la situación continúa. Un gesto comprensible desde el cansancio, pero que debe canalizarse con responsabilidad. Si bajan, que sea para hablar, exigir y hacerse escuchar, nunca para generar conflictos. La protesta vecinal es legítima; los incidentes, no.

Vitoria no puede normalizar noches sin ley ni descanso. La autoridad debe actuar. Los vecinos merecen dormir. Y la ciudad necesita que la tensión no se convierta en problema mayor.

7 COMENTARIOS

  1. Si el bar incumple el horario es de fácil resolución, pero si el problema es que la gente se queda de tertulia en la calle una vez cerrado, no tanto.

    Yo también tengo bajo casa una terraza muy animada, y lo de dormir con la ventana abierta se complica. Pero dudo que pueda ir la policía local y pedirles que hablen más bajito o que no se rían tan alto… Cosas del verano.

  2. Por no hablar de la manía de hacer co conciertos fuera del bar y joder a los vecinos que sólo desean descansar en sus casas, después del curro, y tiene que comerse unas horas de ruido al lado de su casa, triunfo tras el covid la dictadura de la hostelería…… y la masificacion turística ruido , basura aglomeraciones… debe de ser compatible la fiesta y el descanso, con bares con aislamiento acústico, y multas por ruido , pero que esperar de un ayuntamiento que monta conciertos junto a hospitales.

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