El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha considerado que el auto del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) de no avalar la prohibición de reuniones de más de seis personas cierra las puertas «a cualquier medida que no pase por la decisión previa de declarar el estado de alarma».

Urkullu, a través de las redes sociales, se ha referido a esta decisión del Alto tribunal vasco que, dice, «respeta y acata, pero no comparte en absoluto», menos aún después del pronunciamiento previo de la Fiscalía, que consideró que la prohibición de grupos de más de seis personas era «proporcional y acorde» a la necesidad de impedir la expansión de la covid.

Tras afirmar que con este pronunciamiento judicial, «parecería que tan solo cabe hacer recomendaciones», Urkullu ha mostrado su confianza en que la sociedad «interprete ahora el porqué de haber acudido al TSJPV antes de haber publicado oficialmente y puesto en práctica una medida con carácter más allá de la recomendación».

Ha apuntado que, en todo caso, «sería deseable que voluntariamente se adoptaran este tipo de medidas» por parte de los ciudadanos y ha anunciado que el Gobierno Vasco va a seguir analizando y planteando iniciativas para responder a la situación que está generando el coronavirus.

Recuerda además que este auto del TSJPV ha coincidido con un «incremento importante de los casos positivos en Euskadi», que ha superado los mil contagios diarios, por lo que la determinación del Gobierno Vasco «va a seguir siendo firme».

Urkullu añade que esta tarde presidirá la reunión del consejo asesor del plan de protección civil de Euskadi (LABI) para hacer un «diagnóstico de la situación» y plantear «nuevas medidas de actuación», medidas que se publicarán este mismo viernes en el Boletín Oficial del País Vasco para que entren en vigor «con todas las garantías jurídicas».

«El Gobierno y el conjunto de las instituciones vamos a continuar trabajando con el objetivo compartido de contener el virus y garantizar la salud de las personas», concluye el lehendakari, que hace un llamamiento «a la colaboración para favorecer la adopción y aplicación de medidas que contribuyan a este objetivo común en un momento tan difícil como el que estamos viviendo».

En la misma línea que el lehendakari, la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha insistido en que los datos de la evolución de la pandemia en Euskadi «hacen aun más necesario» el establecimiento de medidas como la tumbada por el tribunal vasco.

«El auto es difícil de entender. Lo respetamos pero no lo compartimos», ha explicado la consejera, quien se ha remitido a la reunión que mantendrá estar tarde en Vitoria el comité asesor del LABI, en la que «se expondrá la situación y se decidirán las medidas siguientes a adoptar». EFE


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