La pandemia de COVID-19 ha dejado en las últimas horas en Euskadi un repunte en el número de muertos, con 43 fallecidos a lo largo de ayer miércoles, y de contagios, con 392 nuevos positivos, aunque también ha subido de manera considerable el número de pacientes recuperados: 485.
En Álava, hay 14 contagiados más, 7 hospitalizados menos y 2 fallecidos más. Un ritmo muy inferior al resto de Euskadi.
| Actualización 23 de abril | Nuevos casos positivos | Personas hospitalizadas | Personas fallecidas | TOTAL casos positivos |
| ARABA | 44 | 143 | 327 | 3.368 |
| BIZKAIA | 305 | 498 | 611 | 7.633 |
| GIPUZKOA | 43 | 197 | 229 | 2.435 |
| TOTAL EUSKADI | 392 | 838 | 1.167 | 13.436 |
Las cifras presentadas este jueves por la consejera de Salud, Nekane Murga, son las peores de la semana. En comparación con el miércoles se ha duplicado el número de muertes (ayer fueron 21) y los nuevos casos son 158 más que los contabilizados ayer, aunque esto está relacionado con que ayer se hicieron alrededor de 1.500 pruebas de detección más.
De esta manera, desde el inicio de la pandemia han muerto en Euskadi por este virus un total de 1.167 personas y han resultado contagiadas 13.436. Estos guarismos sitúan al País Vasco como la quinta comunidad autónoma más afectada por detrás de Madrid, Cataluña y las dos Castillas.
Los datos positivos son el número de pacientes recuperados: 485 en las últimas horas hasta llegar a 8.136; y la bajada de personas que han dejado de estar hospitalizadas: 67 menos hasta quedarse en 838. Además 4 pacientes han abandonado la uci.
Gracias a esa «mejora progresiva y sustancial» de la situación del sistema sanitario, la ocupación de las uci se mantiene una jornada más en la mitad que había en los peores momentos de la crisis y ya hay centros sanitarios como Arrasate, Leza y Zaldibar libres de pacientes de COVID-19.
Lejos queda el pico de pacientes en la uci que se registró el pasado día 2 cuando 230 personas estaban ingresadas en estas unidades, que en la actualidad acogen a 123 contagiados.
El otro dato positivo es que de las 7.449 pruebas diagnósticas efectuadas ayer (4.399 PCR y 3.050 test rápidos) solo el 8 % ha dado positivo. En total, desde el inicio de la pandemia Osakidetza y el Departamento de Salud han practicado 68.325 pruebas.
La consejera cree que el dato de fallecidos es «desgarrador» -ha transmitido un abrazo a sus familiares- pero destaca que el resto de indicadores muestran «la otra cara de la moneda» y reflejan «una consolidación de una tendencia favorable». El nuevo escenario debe ser abordado con «esperanza y cautela».
Sobre la prueba de detección desarrollada por investigadores de la Universidad del País Vasco (se estaba espera a lograr una validación clínica), Murga ha explicado que el Hospital de Cruces le envió ayer 60 muestras, que ahora serán analizadas en la UPV y, en función de los resultados, se valorará si hace falta o no modificar la técnica.
Se trata, ha subrayado la consejera, de resultados relativos a personas y para ello hace falta contar con una validación que no tienen todos los laboratorios o centros de investigación de Euskadi, que pueden tener una autorización para uso industrial o investigación, pero no sanitaria.
En este sentido ha negado que Osakidetza haya «rechazado la colaboración de nadie» para hacer pruebas y ha asegurado que nadie se ha quedado sin test por este motivo, aunque ha admitido que ha sido necesario priorizar las pruebas ante la escasez de material fungible como hisopos (palillos con algodón), entre otros motivos.
Sobre la posible compra de test rápidos, Murga ha señalado que los disponibles en el mercado mejoran cada semana y que Euskadi comprará cuando «aporten valor», es decir, cuando mejoren su fiabilidad (ahora se sitúa en el 80 % pero se espera que alcance en breve el 98 %) y cuando sean capaces de identificar en qué fase está el infectado (si el contagio es reciente o no) porque eso ayudará interpretar la evolución de la pandemia.
Por otra parte, la consejera ha tildado de «rastreras» las afirmaciones de que no ha contado con Salud Pública en la gestión de la pandemia. Sentado a su lado el director de esta área, Juanjo Aurrekoetxea, ha expresado el «dolor y malestar» que sienten él y su equipo, que se han «volcado» en estas semanas actualizando protocolos de actuación y haciendo recomendaciones. EFE





