Estudiantes de Periodismo cuestionan la gestión de Ramiro González, diputado general de Álava. El fracaso de hace meses traspasa fronteras. Y llegan críticas incluso al aula universitaria de Bizkaia.
La sorpresa salta en una clase universitaria de Bizkaia, donde estudiantes de Periodismo comentan —con ironía y confusión de apellido incluida— la gestión del diputado general de Álava.
El pasado viernes en el campus de Leioa (Bizkaia), en la asignatura de «especialización del periodismo», los alumnos debatieron de políticos forales vascos.
La clase celebrada en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de EHU en Leioa, tuvo la anécdota del día.
ARRANCA LA PROFESORA
Todo comenzó cuando la profesora preguntó a los alumnos por los diputados generales de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava.
Los comentarios sobre la jefa del gobierno foral vizcaína, Elixabete Etxanobe, y su homónima gipuzkoana, Eider Mendoza, pasaron de puntillas.
Un debate que precisamente ya abrió este medio hace semanas con los votos ciudadanos en encuestas oficiales: Los vascos votan a sus diputados generales ¡Gana Bizkaia, pierde Álava!
GIRO HACIA RAMIRO
La conversación derivó rápidamente hacia la figura de Ramiro González, quien recibió la gran parte de las críticas debido a su ineficacia tal y como mostraban algunos alumnos allí presentes.
DE GONZÁLEZ A «VICENTE»
Incluso alguno no sabia como se llamaba refiriéndose a Él como “Vicente” su segundo apellido.
Se quejaban principalmente por su falta de políticas dirigidas a los estudiantes y su “paupérrima” gestión.
CONCLUSIÓN
Que las dudas sobre la gestión foral de Álava hayan cruzado el Nervión y aterrizado en un aula universitaria de Bizkaia tiene su gracia.
Uno pensaría que ciertos debates se quedan en casa, pero parece que no: cuando los estudiantes de Periodismo usan tu nombre —o tu segundo apellido— como ejemplo de ineficacia, es que el eco ha viajado más lejos de lo previsto.
Y no porque en Leioa estén pendientes del día a día alavés, sino porque algunas decisiones (o la ausencia de ellas) hacen ruido por sí solas.
Lo sorprendente no es que los alumnos comenten, sino que lo hagan con tanta naturalidad, como si hablar de la gestión foral alavesa fuera ya un caso de estudio.
Si los rumores de mala gestión llegan hasta Bizkaia, quizá no estemos ante un problema de comunicación… sino ante algo bastante más evidente. A veces, cuando una percepción se extiende tanto, no es que la gente exagere: es que alguien ha dejado que el relato se escriba solo.










