Los sindicatos ELA y LAB en la empresa Tubos Reunidos, en concurso de acreedores, defenderán la viabilidad de todas las plantas y el mantenimiento del empleo, después de que se hayan puesto encima de la mesa cinco ofertas para su adquisición.
La empresa ha seleccionado cinco ofertas sobre el grupo y todas ellas plantean reducir la plantilla. Solo tres se comprometen a mantener la actividad en las dos plantas principales del grupo, Trápaga (Bizkaia) y Amurrio (Álava).
Este miércoles la administración concursal ha comunicado a lo sindicatos que los cinco inversores se podrán reunir con la representación social para aclarar los detalles de sus ofertas.
El sindicato ELA ha señalado en un comunicado que defenderá la viabilidad de todas las plantas, el empleo y las condiciones de trabajo.
Ha considerado que cualquier análisis respecto de la situación de Tubos Reunidos debe partir del reconocimiento de la causas que han llevado a la compañía a esta situación y el principal problema, ha recordado, es la deuda que acumula, que ronda los 300 millones de euros, de los que 170 proceden «de un reparto injustificado a los accionistas en 2008» y otros 112,8 millones iniciales (hoy casi 150 millones) de un crédito con la SEPI del año 2021.
«Tubos Reunidos no tendría problemas de viabilidad si la dirección no la hubiera endeudado ilegítimamente para repartirse 170 millones de euros a base de endeudar la empresa. Determinar la culpa de la dirección de Tubos Reunidos posibilitaría recuperar ese dinero y pagar con él las deudas del grupo, y, con ello, garantizar la viabilidad de la empresa», ha indicado el sindicato nacionalista.
Ha añadido que la SEPI «debe ser parte de la solución», buscando y desarrollando alternativas, para que las plantas de Tubos Reunidos tengan viabilidad, tanto la vizcaína de Trapagarán como las alavesas de Amurrio (la principal) y de Iruña de Oca.
Por su parte, LAB ha reconocido que lo primero que hay que saber qué proyecto industrial plantea cada inversor y después analizar las medidas necesarias.
Ha reiterado que va a exigir un proyecto industrial sólido que garantice el futuro de Tubos Reunidos, mantenga su actividad y defienda el empleo en todas sus plantas.
También ha señalado que el Gobierno Vasco tiene que dar un paso adelante y, si en febrero dijo que estaba dispuesto a acompañar a inversores privados que garantizaran un proyecto industrial sólido para Tubos Reunidos, es el momento de que concrete ese compromiso. EFE








