El servicio de autobús de Vitoria sigue provocando las quejas de los ciudadanos. Dos son las razones fundamentales: las frecuencias nos recuperadas desde hace más de un año y las aglomeraciones de personas con los consiguientes riesgos de contagio.

Ahora, se suceden dificultades con los numerosos cambios de paradas que se están produciendo sobre la marcha como consecuencia de las obras del BEI y su llegada a Vitoria.

Muchos cambios que sirven para confundir y para dar un peor servicio. En las últimas fechas hay ciudadanos que protestan por la escasa coherencia del servicios con estas modificaciones. EJEMPLOS:

«Estábamos tres personas esperando el autobús 2b en Mendizorroza en la parada antigua. El conductor del autobús no ha parado, indicándonos que tendríamos que haber ido a otra parada (la nueva).

Hemos ido a la nueva parada y, para nuestra sorpresa, el siguiente autobús va hacia la antigua parada y no para en la nueva. Por suerte, este segundo conductor era amable y nos ha esperado a que cambiásemos de parada.

Ni en la parada nueva, ni en la antigua hay ninguna indicacion de cambios. Los últimos carteles, en la parada vieja, son de febrero.

Es inadmisible que no haya señalización coherente, que cada conductor haga una cosa y que no paren cuando ven que varias personas están esperando».

Y hay más críticas:

-Lo que es inadmisible es que en un sentido funcionen las paradas nuevas en una zona y en el otro sentido, unas sý y otras no.

-Un jaleo para usuarios, peatones (que no saben si tienen preferencia al cruzar o no) y conductores de bus y de coches (que no saben ni por donde les va a venir el bus).

-Hasta que no pase un accidente no pondrán solución.

-Deberían informar de forma clara e inequívoca de cuáles son las paradas de la línea, tanto a la ciudadanía como a los propios conductores. No puede ser que después de estar esperando a un autobús durante minutos en una parada en la que no hay ninguna indicación, el autobús pase de largo, y mucho menos, que ocurra lo mismo con el siguiente tras haber ido hasta la parada indicada por el mismo chófer.

CAMBIOS DE PARADAS ESTE AÑO:


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1 Comentario

  1. La estrategia de hUrtaran y sus secuaces está bien clara en lo que respecta a TUVISA.
    No existe una política de mantenimiento ni renovación de la flota de autobuses. El abandono es absoluto.
    La información tanto para los usuarios como para los conductores es contradictoria, insuficiente y pésima.

    De la formación continua a sus empleados ni comentar, no existe.

    El desprecio es absoluto desdé el consistorio, lo que se refleja en el servicio.

    Desgraciadamente, no es algo coyuntural o fortuito, es la manera con la que quieren liquidar un servicio público.

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