Por Álvaro Martínez

 Tras conocer el fichaje de Brizuela por el Araberri, recordamos el artículo de opinión del pasado mes de noviembre.

Txus Brizuela sigue en su cruzada contra los símbolos alaveses. Lleva una carrera que le hace merecedor del premio bilbaíno del año, así que nadie se sorprenda si le terminan invitando a la Casa Consistorial de la Villa para ponerle en el corazón alguna condecoración. En el corazón, que es donde lleva su sentimiento.

Las cruzadas eran movimientos de tropas que organizaba el papado para reconquistar en control cristiano de Tierra Santa. Siglos después, las cosas son más modernas. El papado es el PNV de Bizkaia, y el control de tierras, bien pudiera referirse al territorio alavés.

Brizuela lleva ya dos gestiones de época. Si hace unas semana se erigió en el promotor de la llegada del Athletic de Bilbao a Vitoria, a través de su Ikastola Olabide, hoy la ha vuelto a armar en los micrófonos de la radio pública vitoriana.

Nuevo ataque a un símbolo vitoriano, el segundo. Ha insinuado, afirmado, dicho, comentado, que hay jugadores de la plantilla  del Baskonia que sufren problemas en el pago se su trabajo. Y que claro, con esa situación, hay afectación.  «No es fácil entrenarlos».

El club lo niega tajantemente.

Ha rozado la injuria, o quizá la ha sobrepasado. Una acusación de ese tipo exige pruebas, puesto que ya ha logrado con la insinuación cuestionar la implicación de los profesionales.

No solo tratar de desprestigiar la gestión de los despachos, motivación prioritaria de su intervención -seguramente- sino que acaba de lanzar la madre de todas dudas. En un momento de dificultad deportiva siempre aparecen este tipo de personajes del ‘todo vale’.

La alfombra roja al equipo rojiblanco la consumó permitiendo y apostando por su aterrizaje en el centro escolar Olabide. Hoy vuelve al ataque a los símbolos vitorianos. Y no descansará hasta ver al Bilbao Basket en lo más alto.

Si alguien tiene alguna duda, se puede dar una vuelta por el programa de hace dos semanas en la misma radio y escuchar a quién entrega  Brizuela el 2+1 o el momento de alabanza radiofónico resumen de la semana en Vitoria.  ¡A la Federación de Bizkaia de Basket! Sí, la vizcaína.

O darse un paseo por el Facebook de Txus. Donde, que curioso, el jefe del papado aparece en la primera gran foto de esa cuenta. Urkullu, sí.

Habrá que ver los siguiente acontecimientos, que prometen nuevas emociones. Los de Brizuela y su cheerleader Capetillo.

Txema, ese que le hace los coros a Txus, y dramatiza con  los medios de comunicación críticos a la gestión de Brizuela.

A los que no se atreve a nombrar, pero a los que da lecciones de libertad. La que él quiere para sí y no otorga a los demás.

Ya saben ustedes, que si alguien se sale de la línea oficial de este proceso de vizcainización que inunda Euskadi, recibirá duros varapalos. Además de que atacan y quieren conquistar Álava, piensan que debemos aplaudirles. !La lleváis clara aquí!



1 Comentario

  1. El acuerdo con Olabide primero lo firmaron y luego lo presentaron a los socios para comunicarlo. Con nocturnidad y alevosía. ¿Que tienen que ocultar?Por cierto otro que ronda por Olabide es el Gorka Urtaran. Dos patas de un mismo banco Vizcaitarra.

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