La comunidad benedictina que llegó en 1923 al cerro de Estíbaliz dice adiós a casi cien años.
Tras casi un siglo custodiando este templo levantado en el siglo XI, considerado toda una joya románica, el superior de la comunidad benedictina, el padre Emiliano Ozaeta, ha hecho público esta mañana a través de medios de comunicación la decisión de que los tres monjes benedictinos, todos ellos de avanzada edad, se unan previsiblemente a sus hermanos de la comunidad de Lazkano, en Gipuzkoa.
A la alta longevidad de los monjes se les une la falta de un relevo vocacional en esta comunidad alavesa y los esfuerzos que requiere el cuidado del monasterio y del templo mariano, lo que hacen inviable la continuidad de esta comunidad religiosa que el
próximo año cumpliría un siglo de presencia en Álava.
FUTURO
Conocedor de ello, el Obispado baraja varias posibilidades que sean una alternativa adecuada en este momento de remodelación y renovación de la Diócesis de Vitoria, la cual considera más vital que nunca la importancia de Estibaliz.
El próximo 12 de septiembre, festividad de la Virgen de Estíbaliz como patrona de Álava,
el Obispo de Vitoria, acompañado por sus vicarios y responsables de la Zona Pastoral de
la Llanada, presidirán una emotiva eucaristía de acción de gracias por estos casi 100
años de permanencia con la vista puesta en la nueva comunidad religiosa que custodie
el complejo religioso ubicado en la localidad de Argandoña, en lo alto de su cerro, para
seguir con la milenaria tradición de espiritualidad, cuidado y promoción de la devoción
popular a la patrona de los alaveses.










Lástima
Noticia para la melancolía por un tiempo que pasó y para la frustración por un país (con sus gentes) que murió. El hueco dejado por el padre Ozaeta lo cubrirán con miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y los cantos gregorianos con un coro goldspell. Es lo que hay.
Es una pena