Opinión Norte Exprés
Hay muchas cosas ocurridas durante el último año que merecen el carbón de los Reyes Magos en Vitoria.
La limpieza de la ciudad, el aumento de la delincuencia, los permanentes conflictos de dos clanes que tienen en vilo a los vitorianos, el escaso nivel de la clase política, los ciclistas (no todos) que se empeñan en convertir las aceras en pistas de Formula 1 con el consiguiente desasosiego, la escasez de luz en las calles…
Pero desde hace dos meses hay unos funcionarios públicos que se han empeñado en amargar a los ciudadanos que les pagan. La Policía Municipal ha llevado el enfado a muchas familias por su exceso de celo a la hora de interpretar las normas. Multas a destajo que están logrando récords de recaudación. Todo ello para llamar la atención con sus peticiones laborales.
Están perjudicando a los vitorianos y beneficiando a quién no le da sus reivindicaciones. Es de coña.
El gran beneficiado Gorka Urtaran, que dispone de más dinero y lleva dos meses sin dar con la solución. Él es ya claro corresponsable por su falta de capacidad en la resolución de los problemas.
Carbón del gordo para los primeros, y un trozo para el alcalde.











Las normas están para cumplirlas, sino tocará arrear con las consecuencias. Los que han hecho mal son los ciudadanos que han incumplido tales normas.
Urtaran se beneficia de los ciudadanos. Es incapaz de dar una solución al conflicto. Por el que dure 100 años, mas dinero recaudado para derrochar