El problema de acceso a la vivienda continúa aumentando como principal preocupación social de los vascos y ya es señalada por el 72 % de los ciudadanos, 12 puntos más que en el anterior estudio sociológico realizado el pasado mes de mayo.
Este porcentaje supera ya todos los registros previos. En 2007 la preocupación por la vivienda era apuntada por el 58 % de la población y desde ese año comenzó un acusado descenso que se mantuvo prácticamente estable hasta hace cuatro años que comenzó de nuevo a subir y que llegó al 60 % hace cinco meses y al 72 % en octubre.
Así se refleja en el último sociómetro realizado por el Gobierno Vasco entre el 20 y el 23 de octubre a partir de 3.485 encuestas telefónicas hecho público este jueves.
A distancia de la vivienda se sitúan los problemas relacionados con el mercado laboral, señalados por el 40 % de la población, la sanidad (22 %), los problemas económicos (17 %), la delincuencia y la sensación de inseguridad (16 %) y la inmigración (13 %).
En el caso de la sanidad, desde que en 2024 se marcara un pico con el 34 % de los vascos preocupados, se ha ido produciendo un descenso paulatino.
En cambio ha aumentado el porcentaje de vascos que menciona los problemas económicos, del 13 % de mayo al 17 % de octubre, mientras que desciende la preocupación por la delincuencia y la inmigración y se mantiene la ligada al mercado de trabajo.
En cuanto a los problemas personales, los vascos señalan que los que más les afectan son los económicos (27 %), seguidos de los relacionados con la vivienda (26 %), el mercado laboral y la sanidad (21 % en ambos casos).
Situación política
En esta encuesta se pregunta por las elecciones generales del 29 de noviembre, que despiertan un notable interés entre los vascos ya que más de ocho de cada diez personas consideran que son muy o bastante importantes entre todos los grupos de población, aunque es algo superior entre quienes ideológicamente se ubican en la izquierda.
A la hora de decidir el voto la ciudadanía señala que el factor más determinante es la capacidad de las candidaturas para conseguir mejoras para Euskadi (43 %), seguido de la voluntad de evitar que gobiernen partidos cuyas posiciones se consideran alejadas de las propias convicciones políticas (27 %).
Esta última razón tiene gran peso entre jóvenes y entre quienes ideológicamente se ubican en la izquierda. Entre quienes dicen que no votarán, destaca que la mitad de ellos se abstendrán porque ningún partido le convence.
Preguntados por qué formación sería mejor defensora de los intereses de Euskadi en el Congreso, el 29 % señala que el PNV, opción mayoritaria entre mayores de 45 años, y un 25 % apunta a EH Bildu, con mayoría entre menores de 45 años. El resto de partidos se sitúan muy lejos de ambos partidos.
Sobre los líderes nacionales, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, obtiene la valoración más elevada, 4,6 puntos sobre 10, y aprueba entre su propio electorado (el socialista), el de EH Bildu y Sumar.
A cierta distancia se sitúa Ada Colau (Frente Amplio), con 3,9 puntos, Irene Montero (Podemos), con 3,3; Alberto Núñez Feijóo (PP), 2,2, y Santiago Abascal (Vox), 1,3.
En relación con la política vasca, PNV encabeza la simpatía política entre la población con 5,1 puntos sobre 10. Le siguen EH Bildu (4,7), PSE-EE (4,4), Sumar (3,6), PP (2) y Vox (1).
El lehendakari, Imanol Pradales, es el político vasco más conocido, por el 79 % de los encuestados, seguido del líder del PSE, Eneko Andueza, y del de EH Bildu, Pello Otxandiano, ambos con un 47 %, y de Javier de Andrés (PP), con un 40 %.
En cambio, Amaia Martínez, de Vox, solo es conocida por el 22 % y Jon Hernández, de Sumar, por el 16 %.
Y en cuanto a la valoración, Imanol Pradales obtiene la puntuación más alta (5,6 sobre 10), seguido de Pello Otxandiano, con 5,4, Eneko Andueza (4,3), Jon Hernández (4,1), Amaia Martínez (3) y Javier de Andrés (2,6).
La ciudadanía vasca continúa concentrándose en posiciones de centro izquierda y en una escala de 0 (extrema izquierda) a 10 (extrema derecha) la media se sitúa en 4,1 puntos.
Más de la mitad de la población, el 51 %, se ubica en posiciones centrales, un 33 % se identifica con la izquierda y un 9 % con la derecha.
Entre los más jóvenes son mayoría los que se inclinan hacia posiciones de izquierdas y entre los mayores de 65 años hacia el centro.
El 40 % está en contra de la independencia y el 23 % a favor
El 32 % de los vascos se define como muy nacionalista, el 26 % como nada nacionalista y el 36 % se sitúa en posiciones intermedias.
Desde el punto de vista identitario, el 43 % de la ciudadanía dice sentirse únicamente vasca o más vasca que española, el 40 % tan vasca como española y el 11 % más española que vasca o exclusivamente española.
Preguntados por una eventual independencia, el 40 % estaría en contra, 3 puntos más que en mayo, y el 23 % a favor, un punto más. El resto podría apoyarla o no dependiendo de las circunstancias. EFE










Interesantes datos los que arroja esta encuesta. Siempre con el sesgo de que mucha de la gente que no quiere contestar a una encuesta del Gobierno Vasco es gente contraria o muy contraria a este Gobierno Vasco…