Por ejemplo, la autopista Vitoria-Bilbao-Vitoria costará 3,55 para turismos de alaveses, mientras que será a 4,20 euros para los vizcaínos.
La Diputación de Álava ha aprobado el proyecto de norma foral que regulará el pago por usar la AP-68 y ya solo queda el visto bueno de las Juntas Generales para que las tarifas estén vigor el 11 de noviembre, día en que la Diputación asumirá la gestión del tramo alavés de esta vía.
Tras la norma aprobada este martes, el Consejo de Gobierno Foral aprobará más adelante un decreto con las tarifas a aplicar a partir de esa fecha por usar la AP-68 a su paso por Álava.
OTRO EJEMPLO
La Diputación tiene previsto abaratar un 70 % el peaje para los turismos y un 50 % para los vehículos pesados. Así, el precio por kilómetro pasará de 22 a 6 céntimos de euros, con lo que la tarifa a pagar por la totalidad de los 55 kilómetros de la AP-68 en Álava pasará de 11,20 euros a 3,35.
Esta rebaja es muy superior a la que se aplicará en el tramo vizcaíno, ya que la Diputación de Bizkaia solo reducirá las tarifas un 20 %.
El diputado general, Ramiro González, ha explicado en la rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Gobierno Foral, que el 80 % de los vehículos ligeros que circulan por la AP-68 es tráfico «no alavés» -el porcentaje es mayor entre los camiones-, de manera que menos del 20 % son conductores del territorio.
Los usuarios de fuera, ha añadido, son «los que más desgastan» esta vía y es «justo que contribuyan a su mantenimiento», como también lo es que se bonifique a los usuarios frecuentes.
En los próximos años los vehículos pesados deberán pagar por usar otras vías de alta capacidad de Álava. El cobro de peajes tiene «el único objetivo de generar los recursos económicos necesarios para el mantenimiento y la modernización» de estas carreteras.
Para el cobro de las tarifas se implantará «un sistema mixto» que combina la colocación de pórticos para un «peaje dinámico ‘free flow'» para agilizar el tráfico y que incluya también peajes convencionales con barrera. El modelo contará con una plataforma de gestión unificada que integrará en el futuro otras vías de alta capacidad.
El control y abono del pago por uso funcionará a través de dispositivos VIA-T y similares, un registro web en el que los conductores vinculen su vehículo con una tarjeta bancaria y con cámaras en distintos puntos, así como máquinas para pagar en metálico o con tarjeta en los principales recorridos.
A medio plazo el uso de VIA-T ofrecerá la posibilidad de acceder a tarifas inteligentes con ventajas en función de tramos o por el uso de vehículos electrificados o menos contaminantes, entre otros supuestos.
Después del verano la Diputación lanzará una campaña de comunicación para informar de las características del nuevo sistema.







