La denuncia llegó en julio: en el parque de Sansomendi de Vitoria, había personas sin techo acampadas con tiendas de campaña, escondidas entre árboles y maleza. Según el vecino, hacían sus necesidades en el parque, generaban suciedad y provocaban miedo por las noches al pasear por la zona .
El Ayuntamiento respondió en agosto, indicando que la patrulla de Medio Ambiente pasaría por el lugar para comprobar la acampada y recordando que, ante conductas como las descritas, se debe llamar al 092 o al 945 158000 para que una patrulla actúe en el momento .
Pero la historia tuvo un giro inesperado.
La solución no llegó por la patrulla… sino por el cortacésped
Dieciséis días después, el mismo vecino actualizó la situación: “Ya no están, se fueron en el momento que cortaron la hierba y era más evidente su presencia… Ya no mandéis ninguna patrulla»
Es decir, la acampada desapareció no por intervención policial, sino porque la limpieza y el desbroce dejaron las tiendas totalmente visibles, obligando a los ocupantes a marcharse.
Un mensaje claro para el Ayuntamiento
La conclusión vecinal es directa: La clave para evitar acampadas ocultas en parques no siempre es enviar patrullas, sino mantener la vegetación controlada.
El caso de Sansomendi demuestra que, en ocasiones, el mantenimiento del entorno actúa más rápido que la respuesta administrativa.



