Un «Libro Blanco de la Covid-19» elaborado por 44 profesionales vascos, en su mayoría médicos e investigadores universitarios, propone establecer dispositivos de alertas, rastreo y cribados en Euskadi, así como definir una ley autonómica vasca para adoptar medidas en caso de pandemia.

El estudio supone una mirada «multidisciplinar» sobre lo ocurrido en la actual pandemia y sobre las medidas que pueden adoptarse, con el único objetivo de «ayudar a la sociedad a desarrollar herramientas más eficientes que las actuales para afrontar esta o futuras crisis sanitarias».

En el trabajo, de casi 90 páginas, los autores hacen 175 propuestas concretas en cuatro grandes ámbitos de estudio: sanidad, economía, ámbito social y educación.

En un apartado del informe referido al marco legal, este «Libro Blanco de la Covid-19» propone definir en una ley vasca las medidas adoptables en caso de pandemia y ofrece dos opciones: una Ley vasca de Salud Pública Global, preventiva, y una Ley de Emergencias Sanitarias para la actual pandemia y con vocación para posibles situaciones similares futuras.

Esa ley de emergencias, según los autores del estudio, podría incluir cuestiones como la necesidad o no de la vacunación, el pasaporte sanitario, registros de vacunación, cuarentenas y aislamientos.

DESCONOCIDAS LAS TRANSMISIONES

En cuanto a medidas relacionadas con la vacunación, el estudio pone de relieve que un 90 por ciento de los contagios en Euskadi tiene un origen de transmisión desconocido, tras lo cual propone establecer un Dispositivo de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta en la Red de Vigilancia Epidemiológica de Euskadi.

También plantea un Dispositivo de Rastreo en dicho plan de vigilancia, así como crear una unidad de cribados que coordine las pruebas diagnósticas.

Los autores del estudio creen conveniente además generar grupos especializados de rastreadores por ámbitos priorizados, introducir la figura de «coordinadores de covid» entre los trabajadores de esos ámbitos y montar un «Sistema de Inteligencia Epidemiológica» que efectúe periódicamente evaluaciones de riesgo y propuestas de medidas.

Implantar un mayor número de actividades en espacios exteriores, con medidas de «reducción de la exposición en espacios interiores» e introducir «redes centinela de vigilancia epidemiológica» en la Atención Primaria y los hospitales son otras de las medidas planteadas.

Sobre las vacunas, proponen crear una comisión de expertos independientes (farmacólogos, virólogos, epidemiólogos, médicos de atención primaria…) para el control y seguimiento y mejora de los efectos secundarios de la vacunación. Proponen también diseñar un «sistema constante para recabar los datos» de vacunaciones.

En el ámbito sanitario en general, este Libro Blanco aboga por «reforzar el sistema púbico» y tomar medidas económicas para que la Atención Primaria sea el «eje vertebrador» del sistema sanitario, con un aumento del 25 % en su dotación presupuestaria.

PARTICIPACION DE LOS CIUDADANOS

Al analizar la gestión de la pandemia, los autores del informe proponen un análisis para «evitar que las medidas estén de nuevo en manos de unos pocos y evitar la falta de participación de los profesionales o de la población».

Proponen «integrar al personal de las residencias de personas mayores como personal del Sistema Público, utilizando los recursos de Osakidetza», así como que el Gobierno Vasco asuma la responsabilidad de los cuidados, ahora en manos de las diputaciones, con el fin de establecer una «dirección y gestión unificada entre la sanidad y el cuidado».

Plantean asimismo «desplazar las residencias hacia el sector público ante el fracaso de la gestión privada».

En el plano de la economía, el estudio aboga por «reducir al máximo la temporalidad en el empleo público, especialmente en los sectores sanitario y educativo».

Propone analizar la implantación de una «Renta Básica Universal» en tiempos de pandemia, así como «crear un sistema de monotorización de cómo está afectando la pandemia en los diferentes sectores».

En materia educativa, el trabajo propone «reducir de forma generalizada» los ratios en las aulas «para la formación de burbujas», además de priorizar espacios exteriores y el uso de la naturaleza. Se plantea también hablar a los niños en clase de la covid-19 «de forma pedagógica».

El estudio ofrece propuestas también en el ámbito de la salud mental, como «ampliar el asesoramiento psicológico, poniéndolo a disposición de la población».

A la presentación del estudio han acudido algunos de sus autores, como Oier Ateka, responsable del seguimiento a pacientes covid en el hospital Donostia, y el biólogo por Cambridge Ugo Mayor. En el trabajo han participado especialistas de otros ámbitos, como el catedrático de Derecho Juanjo Alvarez o el sociólogo Imanol Zubero, hasta un total de 44 profesionales.

Mayor ha destacado que con esta «mirada multidisciplinar» de la pandemia no tratan de «culpabilizar» a nadie por los errores cometidos durante este tiempo, sino que está enfocado para «aprender de esos errores» y proponer herramientas que ayuden a superar la situación. Ha añadido que es un «borrador» que puede incorporar más puntos de vista.


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