Euskadi recupera procesiones y Balmaseda su Pasión Viviente

Las principales ciudades vascas recuperarán las procesiones de Semana Santa, tras dos años en los que no se han podido celebrar por la pandemia, y la localidad vizcaína de Balmaseda volverá a ser centro de atención en esas fechas con su tradicional Pasión Viviente, que este años incorpora, como novedad, una subida de penitentes al monte Kolitza.

La Asociación Vía Crucis de Balmaseda es la encargada de organizar los diferentes actos que conforman la Pasión Viviente, que involucran a unos 650 vecinos de la localidad, de los que 350 se encargan de dar vida a los personajes de la representación, que cada año atrae a miles de personas.

El presidente de la Asociación, Pedro Salinas, ha destacado a Efe que se encuentran “muy ilusionados” por poder celebrar de nuevo un evento tan arraigado en el municipio, así como por “la implicación, una vez más, de los vecinos” de la localidad encartada y la incorporación de ”mucha gente joven”.

La Pasión Viviente, el Viernes Santo, contará este año con Rubén Vadillo, arquitecto de 32 años, en el papel de Jesús.

Durante la mañana se representará el Juicio de Pilato, en el Campo de la Monjas; el via crucis, que recorrerá las calles principales del casco histórico de Balmaseda, y la crucifixión, sobre un escenario de 50 metros de ancho por 15 de alto.

Un día antes, Jueves Santo, a partir de las 21:30 horas, se representará en la Plaza de San Severino el Concilio de los Sacerdotes y el Juicio de Jesús ante éstos, mientras que los soportales del Ayuntamiento acogerán la representación de la Última Cena.

Como novedad, se recreará el origen de la Pasión Viviente, que se remontaría a las procesiones penitenciales que a partir del siglo XVI se realizaban al monte Kolitza en agradecimiento a San Roque por la liberación a la villa de la peste.

Por ello, el 10 de abril, domingo de Ramos, 14 penitentes, con una cruz sobre sus hombros, subirán al monte Kolitza en una recreación de lo que la tradición oral dice que fue el origen del Vía Crucis Viviente.

En Gipuzkoa la próxima Semana Santa se celebrarán las dos procesiones con mayor tradición del territorio en las localidades de Segura y Hondarribia.

También en Álava se recuperarán todas las procesiones que no se celebraban desde 2019, entre ellas las tres que recorren Vitoria. La más famosa de ellas es la procesión del Silencio de Jueves Santo, a la siguen la del Santo Entierro del viernes y la procesión de estandartes del Domingo de Resurrección.

Numerosas localidades alavesas sacarán sus pasos el domingo tras la bendición de ramos, entre ellas Llodio y Amurrio.

En Laguardia se podrá ver de nuevo el conocido Descendimiento de la Cruz del Viernes Santo y en Samaniego el tradicional Juicio a Judas del domingo, día en en el que Lapuebla de Labarca celebra tras la misa de mediodía la Quema a Judas. EFE

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