Que un niño haga deporte no significa únicamente que corra, nade, juegue al fútbol o aprenda a patinar. Detrás de cada entrenamiento hay mucho más: hábitos saludables, aprendizaje, socialización, autonomía y la oportunidad de descubrir una actividad que pueda acompañarle durante muchos años.

La infancia es, precisamente, una etapa especialmente importante para acercarse a la actividad física. Y no hay una única fórmula. Lo importante es encontrar una disciplina que motive, que divierta y que permita disfrutar del movimiento.

Con esa idea trabajan las Escuelas de Bakh, que cada temporada acercan el deporte a los más pequeños a través de cinco disciplinas: baile, pádel, natación, hielo y fútbol.

Cinco modalidades muy diferentes y, por tanto, con necesidades y formas de aprendizaje también distintas.

Esa diversidad es precisamente una de las señas de identidad de Bakh. Cada escuela cuenta con una amplia experiencia en su disciplina y con profesionales especializados, que adaptan el aprendizaje a las diferentes edades y niveles. El objetivo va más allá de enseñar una técnica concreta: se trata de que los niños y niñas aprendan mientras disfrutan y encuentren en el deporte un espacio de diversión y crecimiento.

En la natación, por ejemplo, se trabaja desde el contacto y la seguridad en el agua hasta la progresiva adquisición de habilidades. El hielo plantea el reto del equilibrio y la coordinación sobre una superficie diferente. El pádel introduce conceptos técnicos y de juego compartido, mientras que el baile combina actividad física, coordinación, ritmo y expresión. El fútbol, por su parte, suma al aprendizaje deportivo el componente colectivo y los valores asociados al juego en equipo.

Son caminos distintos para llegar a un mismo destino: incorporar el deporte a la vida desde pequeños.

Y para conseguirlo, el entorno también importa. Las Escuelas de Bakh se desarrollan en un ambiente en el que la experiencia deportiva se combina con unas instalaciones preparadas para cada actividad y, sobre todo, con equipos de profesionales implicados en acompañar a los más pequeños en sus primeros pasos.

Porque quizá el objetivo no sea descubrir qué niño tiene más talento para un deporte, sino conseguir que cada uno encuentre su deporte.

En Bakh hay cinco puertas de entrada al deporte. La elección, como ocurre tantas veces en la infancia, empieza simplemente por probar.

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