El Observatorio de Derechos Lingüísticos-Behatokia ha alertado de que «en muchos ámbitos, utilizar el euskera en la vida cotidiana se considera una necesidad secundaria» y de que «la falta de obligaciones legales» en algunos sectores se traduce en un «riesgo creciente de retroceso» en este terreno.
La directora de Behatokia, Agurne Gaubeka, y la técnica Garbiñe Petriati han presentado este martes en Vitoria el informe ‘Situación de los Derechos Lingüísticos 2025’, que sostiene que hay vulneraciones que se repiten año tras año debido, entre otros motivos, a que muchas veces todo «queda en manos de la voluntad de administraciones o empresas privadas».
Las denuncias ciudadanas recibidas por Behatokia el año pasado «evidencian que la situación de los derechos lingüísticos sigue sin avances o incluso con retrocesos», por lo que esta entidad «se suma al diagnóstico de emergencia lingüística».
En concreto, el año pasado las llamadas y servicios telemáticos del Teléfono del Euskera contabilizaron 984 demandas, de las cuales 883 eran quejas por vulneraciones de derechos lingüísticos. En opinión de Behatokia, «estos casos son solo una pequeña muestra de la realidad» porque hay «innumerables» vulneraciones sin denunciar.
En la administraciones públicas de los territorios con presencia del euskera -País Vasco, Navarra e Iparralde- la falta de conocimiento de euskera en determinados puestos «limita» el servicio y «la capacidad del sistema en su conjunto para funcionar en euskera». Además, en las subcontratas «faltan cláusulas lingüísticas o mecanismos de control de su cumplimiento».
Behatoki reconoce «algunos cambios superficiales» en la Administración del Estado pero «el reconocimiento del euskera sigue siendo secundario». «La no obligatoriedad del conocimiento del euskera impide también garantizar los derechos lingüísticos en todo el sistema», añade el informe.
En el caso concreto del sistema judicial, el servicio sigue siendo en castellano e incluso en las competencias asumidas por el Gobierno Vasco «se siguen produciendo vulneraciones significativas de los derechos lingüísticos y la mayor parte de la actividad se desarrolla en castellano».
En Iparralde hay una «negativa sistemática» de las instituciones francesas hacia el euskera, lo que afecta no solo a la justicia, sino también a ámbitos como la educación o la sanidad.
Las entidades locales han hecho algunas «correcciones» pero «los hábitos de trabajo en castellano y la existencia de puestos sin conocimiento de euskera provocan que las vulneraciones se repitan año tras año». En este escalón de la administración, en Navarra y en el País Vasco francés es casi imposible ser atendido en euskera.
El informe cita entre las principales preocupaciones la dificultad para recibir atención sanitaria en euskera -se critica también la falta de respuesta de Osakidetza ante las quejas- y los problemas para usar resta lengua con los servicios de seguridad y urgencias.
También alerta de la «escasa oferta» en euskera en Formación Profesional y universidades en general, de los obstáculos para el modelo D en Navarra y de «la imposibilidad de realizar el examen de acceso en euskera en Iparralde».
En el ámbito privado no se garantiza una atención en euskera y aumentan las quejas relacionadas con máquinas y nuevas tecnologías en grandes superficies. En el caso de la hostelería y pequeños comercios «se ha denunciado una mayor presencia de lenguas extranjeras frente al euskera».
«Si no se plantean cambios profundos en la normativa, no se realizan inversiones suficientes y no se establecen medidas garantistas, se seguirán repitiendo las mismas situaciones y vulneraciones», ha señalado Gaubeka, que ha animado a la ciudadanía a participar en la ‘Marcha Euskaltzale’ convocada por Kontseilua el 13 de junio en Pamplona. EFE








Y más que va a retroceder hasta desaparecer, a menos vascos, menos euskera. Quién no quiera verlo, no es muy listo
Alertan del riesgo de retroceso con el castellano y el euskera.
«En Iparralde hay una «negativa sistemática» de las instituciones francesas hacia el euskera»
Claro, os echaron de allí.
Los que aquí se hacen con los niños y coaccionan a los padres para que estudien en euskera se ponen la piel de cordero.
En este país se ha sido demasiado bueno o demasiado cobarde con esta gentuza. España les dio la mano y ellos se pusieron en modo rodillo.
Si si, mucho criticar, pero que hacen?
Normal que defiendan su modus vivendi, hay mucho dinero en juego.
En cuanto a lo que dicen, parece que la inmensa mayoría de vascos que hablan español no tienen derechos lingüísticos. Y pretenden imponer el euskera a base de coacciones, porque ellos lo valen. Me recuerda a cierta ideología supremacista.
Y del castellano, y luego están los fascistas de aqui que hacen lo mismo que criticaban a Franco pero con el castellano.
Claro! Cuando la lengua vernácula ha sido el castellano ¿No es vulneración del derecho a expresarse en ella obligar a realizar la Educación obligatoria en euskera? ¿Quién está imponiendo ahora? Me encanta el euskera, el sonido del vasco de Rentería o Etxalar de donde provenía mi abuela pero ¿el actual? Debería dejarse libertad de elección, si no el rebote por obligar llevará a más rechazo.
Es triste ver cómo los políticos consiguen polarizar a la población entre los que aman el euskera y los que envían mensajes de odio contra él. Creo que la imposición no es el camino. El respeto entre las dos lenguas y que cada cual utilice la que quiera, abriendo la posibilidad de poder utilizar ambas debiera ser el objetivo, sin imposiciones.