La Diputación Foral ha concluido los trabajos de restauración ambiental de áreas degradadas en el Parque Provincial de Garaio, en la zona de Ondoriz. Y lo ha hecho con adelanto sobre la previsión de 31 de diciembre.

Arriba foto anterior, debajo foto actual.

La finalidad de esta acción ha sido la de terminar la restauración ambiental de este espacio iniciada en el año 2024. Y, también, la mejora de la estructura de las masas arboladas para la prevención de incendios forestales en dicho ámbito y la conversión a monte alto del monte bajo degradado de la zona.

Para conseguir dichos objetivos se han realizado intervenciones en las zonas forestales del entorno próximo a este cerro. De un lado, el desbroce, resalveo y poda baja del monte bajo de Quejigal. Y de otro revegetar con especies autóctonas áreas degradadas. Ambos objetivos están incardinados en el marco de actuación de la Estrategia Klima Araba 2050, y en concreto en su Meta 4 “Medio Natural y Biodiversidad: Territorio Resiliente y Multifuncional”.

Estas áreas degradadas son antiguos roturos y áreas de cultivo abandonadas del antiguo pueblo de Garaio. Con el paso del tiempo algunas se han ido regenerando poco a poco de forma natural, aunque hay diversas zonas donde por diversos motivos la regeneración natural de especies autóctonas existente requiere de un refuerzo.

Con las plantaciones se consigue generar una pantalla vegetal que ejerce una función múltiple y hace de filtro verde del embalse ante lixiviados. Además, esa capa vegetal permite la fijación de carbono ya que “al mejorar las características ambientales y paisajísticas se logra una mejora del hábitat y refugio para muchas especies de la zona”, ha subrayado la diputada de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, Saray Zárate.

“Se trata de u proyecto que contribuye a la potenciación de la capacidad del Territorio como sumidero de CO2 al recuperar superficies, ahora degradadas, para su regeneración como bosque natural”, ha remarcado la responsable foral.

Con las actuaciones de mejora de los bosques circundantes, por otra parte, se logra una mayor resiliencia del bosque ante los efectos del cambio climático, reduciendo el riesgo potencial de incendios en la zona.

En total se han restaurado y mejorado 10,87 hectáreas de bosque y se han plantado de 2,35 nuevas hectáreas con especies autóctonas.

La institución foral ha invertido 59.957,21 euros IVA (21%) incluido en esta actuación, que está financiada al 40% con Fondos FEDER en el marco del programa País Vasco FEDER 2021-2027

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