cementerio musulman vitoria
foto ajena a la información

Vitoria, con la concejala de Convivencia y Diversidad, Miren Fernández de Landa, ha expuesto hoy en el I Foro de Municipios por la Tolerancia de Madrid el proceso para poner en marcha un cementerio musulmán en la ciudad, uno de los espacios pioneros en el Estado y que desde hace un año da respuesta a una demanda histórica desde hace más de 20 años de la comunidad musulmana residente en Álava.

La concejala ha enmarcado esta iniciativa dentro de los objetivos del segundo Plan de Convivencia, centrado en el Derecho a la ciudad de todas las personas que la habitan. “En este avance hacia esa inclusión y gestión positiva de la diversidad, después de realizar un interesante estudio sobre diversidad religiosa en Vitoria-Gasteiz y entendiendo la importancia que las religiones tienen y han tenido en nuestra identidad, estamos ahora inmersos en la creación de un foro de dialogo donde estén presentes representantes de las distintas confesiones religiosas que hay en Vitoria Gasteiz para tejer redes de apoyo y conocimiento mutuo”, ha explicado Miren Fernández de Landa.

La ciudad cuenta con tres cementerios:

  • uno sin actividad en Judimendi que data de antes de 1492 y que era un antiguo cementerio de la judería de la ciudad hoy convertido en parque por la promesa a la comunidad judía cuando su expulsión, de que nunca se edificaría y sería un lugar de paz.
  • Un segundo cementerio es el de Santa Isabel, de principios del siglo XIX que solo alberga enterramientos de panteones familiares de antigua titularidad. Está dentro de la ciudad y sin posibilidad de crecimiento.
  • El tercero, el del Salvador, está a unos 5 kilómetros de la ciudad, bien conectados con transporte público y buenos accesos, construido en 1973, con grandes espacios y posibilidad de ampliación.

“Una vez que nos pusimos en marcha con este proyecto comenzamos a trabajar con la propia comunidad musulmana, a través de los representantes de las distintas mezquitas y personas referentes de la comunidad. Descartada la opción de hacer un nuevo cementerio solo para entierros musulmanes, se acordó reservar un espacio diferenciado pero integrado en el propio cementerio del Salvador, con superficie suficiente para contemplar crecimiento tanto para un rito como para otro. Además, se ha trabajado desde la colaboración para ajustar los protocolos de inhumación lo más posible al rito musulmán, respetando los requisitos que establecen la autoridad sanitaria y la normativa vigente”, ha explicado la concejala.

El resultado final es una zona para inhumaciones en tierra, dividida en tres pasillos de tierra con terminación en césped, sobre una idea de zona ajardinada con un mínimo de elementos constructivos, con 88 fosas y orientada de forma perpendicular a la MECA. La tramitación y tasas son los mismos que para otras inhumaciones, con el requisito de que este cementerio acoge sólo a personas empadronadas en Álava.

“Se ha elaborado un protocolo aceptado, consensuado y aprobado por los representantes de la comunidad en el que se establecen todos los requisitos y actuaciones. El proceso y las conversaciones se han basado en la confianza mutua. Ha sido un proceso altamente satisfactorio, en el que todos y todas hemos aprendido y comprendido de las necesidades de cada una de las partes. Hemos sido capaces de encajar, atender y satisfacer cada una de las cuestiones que las diferentes preguntas y demandas se iban dando en cada momento”, ha destacado Miren Fernández de Landa.



3 Comentarios

  1. Tenemos la casa «patas arriba» pero se largan unos días a descansar a Madrid, a gastos pagados, y de paso para que allí se enteren de lo bien que ejercen en su puesto en este Ayto y de paso a que les den un premio para poner en la vitrina y tengan excusa para que salga su sonriente foto en los medios.

    Les habrá hablado a los madrileños en euskera, ¿no?, ¿o solo lo utilizan en Euskadi para machacarnos a los vascos?.

  2. Lo de compartir también el mismo cementerio es algo así como lo que está ocurriendo en esta ciudad con las bicicletas y los patinetes eléctricos, que vamos a tener que compartir el mismo espacio y vernos las caras por coyones, lo queramos o no.

  3. La beatífica y neutra expresión «inhumación en tierra» oculta que el rito musulmán dice que el cadáver se mete en el agujero directamente envuelto en una sábana o similar. O sea, en contra de las normas de policía sanitaria mortuoria que rigen en los cementerios de «infieles». Muslim power.

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