(EFE).- La rehabilitación de edificios antiguos en las ciudades se ha convertido en un peligro para la supervivencia de multitud de especies de aves, un problema que se debe atajar para evitar su expulsión de las zonas urbanas, según alertan asociaciones conservacionistas y expertos internacionales.
Con el fin de analizar esta cuestión la semana que viene se celebrará en Vitoria el «I Simposio Internacional Fauna y Edificios», donde se difundirán mensajes de concienciación a la ciudadanía y a las instituciones para que se sientan concernidas y empiecen a implementar medidas.
Cerca de quince especies de murciélagos, golondrinas, aviones, vencejos y rapaces nocturnas y diurnas como la lechuza, el mochuelo y el cernícalo, están siendo expulsados de estos edificios en las urbes vascas.
Desde la organización de estas jornadas, impulsadas por el Instituto Alavés de la Naturaleza, Jordi Gómez, ha explicado a Efe que la iniciativa nace de la preocupación por los «serios problemas de conservación» que sufren las aves y los murciélagos que viven en edificios en las ciudades.
Estas especies se ven obligadas a abandonarlos cuando se acometen obras de renovación de tejados o fachadas en las que se tiende a cerrar totalmente cualquier hueco, fisura o grieta en los que tradicionalmente crían estos animales.
El panorama no es mucho más halagüeño con las nuevas construcciones porque se levantan con «exigentes criterios de sostenibilidad» y se convierten, según Gómez, «en una especie de nevera, absolutamente aislada, con materiales lisos y sin ninguna posibilidad de asentamiento para la fauna».
Gómez ha destacado la importancia de conservar esta fauna que, además de estar protegida por ley, aporta «servicios ecosistémicos a toda la comunidad», al alimentarse de mosquitos y de roedores.
«Esto ocurre en toda Europa», ha reconocido Gómez, quien no obstante ha lamentado que mientras en otros países se está poniendo remedio, en España «no se está haciendo nada».
Con congresos como el de Vitoria se quiere empezar a concienciar a la sociedad para que no vea a estos animales como «algo que incordia y que hay que expulsar, sino como algo que forma parte de nuestra riqueza».
Como ejemplo, se ha referido a la Catedral Vieja de Vitoria, en proceso de rehabilitación desde hace años, y ha planteado que a su atractivo histórico y arquitectónico se le podría sumar un reclamo añadido para los visitantes mostrándoles las aves y murciélagos que moran en ella, en lugar de provocar su posible expulsión con reformas que dificulten su asentamiento.
Los ponentes contarán sus experiencias y plantearán posibles cambios en las normativas urbanísticas de construcción que para Gómez podrían pasar por analizar en las revisiones de impacto medioambiental de obras nuevas y de rehabilitación su influencia en la fauna y por tener en cuenta si la época del año en la que se inician tiene especial trascendencia o no en los ciclos vitales de estas especies.
«No hablamos de cambiar radicalmente todo y de gastar grandes cantidades de dinero, sino de cosas sencillas, fáciles de hacer, baratas y que pueden tener resultados muy buenos», ha subrayado Gómez.
La cita será el próximo jueves y el viernes en el Palacio Europa de Vitoria, donde llevarán sus ponencias expertos del ámbito local, autonómico, estatal e internacional, como la eslovaca Lubomira Vavrova, que compartirá un proyecto de conservación centrado en vencejos y murciélagos, y la inglesa Joanna Fergusos, que explicará una experiencia con los murciélagos como especie a proteger. EFE







