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El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha vuelto a pedir al Gobierno el mantenimiento del estado de alarma a partir del 10 de mayo porque ante la incertidumbre actual la alternativa «no puede ser la nada» y es necesaria una garantía jurídica para mantener las medidas de lucha contra la covid-19.

Urkullu ha respondido a preguntas de EH Bildu, PP+Cs y Vox sobre la situación de la pandemia en el pleno de control que celebra este viernes el Parlamento Vasco un día después de que el Gobierno Vasco haya descartado adoptar por el momento medidas más restrictivas para contener la expansión del virus.

Sobre la intención del Gobierno de no prorrogar el estado de alarma cuya vigencia concluye el 9 de mayo, el lehendakari ha explicado que hasta que no se reforme la ley de medidas especiales de salud pública de 1986 es necesario mantener esa figura del Estado.

«Ante la incertidumbre que vivimos la alternativa no puede ser la nada. Necesitamos garantía jurídica y operativa», ha remarcado tras recordar que la capacidad de articular medidas en Euskadi ya se ha comprobado que está limitada por los autos judiciales que han tumbado varias medidas aprobadas por el Gobierno Vasco.

Las medidas que se han demostrado más eficaces, ha continuado, han sido la limitación de la movilidad y de los encuentros fuera de las burbujas habituales.

Ha confiado también en que no sea necesario adoptar más restricciones en Euskadi porque las medidas en vigor ya son severas. La sociedad, ha añadido, debe saber que el esfuerzo y el cumplimiento ofrece resultados. «Así se lo reconocemos y agradecemos», ha subrayado.

Ante la incertidumbre sobre la vigencia del estado de alarma Urkullu ha recordado que ha solicitado a la comisión técnica del LABI que trabaje en la articulación de medidas preventivas para un escenario sin la cobertura jurídica actual con el fin de aprobar un nuevo decreto para anticiparse si el Gobierno no aprueba una prórroga.

Sobre la situación «preocupante» de la evolución al alza de la pandemia en Euskadi, el lehendakari ha indicado sin embargo que se ha demostrado que se está consiguiendo que el pico de cada nueva ola ascendente sea más bajo que los anteriores, lo que significa que las medidas que se adoptan tienen «efectos positivos directos».

DIFICULTADES PARA CUALQUIER DIRIGENTE

En respuesta a la portavoz parlamentaria de EH Bildu, Maddalen Iriarte, el lehendakari ha reconocido que cualquier dirigente mundial tiene y tendrá dificultades para responder adecuadamente a esta pandemia que «una y otra vez» se muestra desconocida.

Ha señalado que las decisiones sobre la pandemia se adoptan en función de las variantes del virus y ha dicho que no hay certezas absolutas y en cada reunión los profesionales de diversas disciplinas y los políticos encuentran una opción de mejora todos los días.

«La respuesta a la pandemia está siendo lo más acertada posible y adecuada», ha remarcado.

COPA DEL REY

Ha pedido a la sociedad que la final de Copa del Rey de este sábado ente el Athletic y el Barça se celebre en casa con la unidad de convivencia habitual. La prioridad, ha insistido, es cumplir las medidas en vigor.

LA VACUNA A URKULLU

También ha replicado al presidente del grupo PP+Cs, Carlos Iturgaiz, quien ha vuelto a pedir a Urkullu que se vacune con AstraZeneca para dar ejemplo a la sociedad.

«Usted recomienda que yo me vacune. ¿Para qué, para luego acusarme de vacunación irregular?, le ha contestado.

CIUDADANÍA CABREADA

Iriarte ha pedido al lehendakari que no culpe a la ciudadanía de la situación pandémica, ha dicho que la gente necesita medidas claras y comprensibles, y le ha acusado de falta de coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.

Ha opinado que ha sido un año de improvisaciones sin que se haya hecho ningún cambio estructural más allá de las restricciones y le ha instado a que salga a la calle y oiga a la gente porque la ciudadanía está «cabreada».

«Usted no oye», le ha espetado a Urkullu al tiempo que ha reiterado que el final de estado de alarma demuestra la situación de supeditación en la que está el País Vasco. «¿Cuándo vamos a poder tomar aquí las medidas sin esperar a Madrid?, ha preguntado.

EUSKADI, PEOR

Por su parte, Iturgaiz ha constatado que Euskadi está entre las comunidades con peores indicadores de la pandemia con sus ciudadanos «desorientados» por las medidas restrictivas y por el proceso de vacunación, y ha pedido al lehendakari que copie lo que otras regiones están haciendo porque «cerrar» la hostelería no combate mejor al virus.

La única parlamentaria de Vox, Amaia Martínez, ha considerado que «no hay un solo dato» que avale a Urkullu como un gestor adecuado de la pandemia y ha criticado el estado de alarma «autoritario». EFE


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7 Comentarios

  1. Don erre que erre. Q bien le viene el estado de alarma para encerrarnos como borregos. Está todo cerrado perimetralmente y siguen los contagios a tope, entonces esa no es la solución. Por lo menos de momento.

  2. ¿Qué ganan con encerrarnos? Tú que parece que lo sabes, podías explicárnoslo. El cierre perimetral es para evitar que se extienda y disperse el virus complicando el control. ¿Pensabas acaso que si ni entraban ni salíamos de Vitoria, el virus iba a desaparecer? ¿No hay enfermos aquí que nos puedan contagiar? Si no es la solución de momento, ¿puede que después lo sea? Vaya ingeniero. Con lo poco que cuesta pensar un poco antes de decir chorradas.

  3. O sea, lo que pretende el señor Urkullu es que el Gobierno español, que ha anulado todos nuestros derechos constitucionales durante más de un año, gracias a la puerta trasera que le proporciona el Capítulo V Artículo 55 (artículo que cualquier Constitución seria jamás incluiría) de la vigente Constitución Española, le conceda patente de corso para que pueda hacer en su taifa particular (Euskadi-País Vasco) lo que le salga de los oeufs. Está claro que nuestro lehendakari no tiene nada de Nelson Mandela, por ejemplo …

  4. federico: ¿de qué derechos hablas? ¿de los que tenemos para hacer lo que nos de la gana, o del derecho a la vida? ¿Para ti parece que el primero. Cuéntaselo a los familiares de los miles de personas que han sufrido física y mentalmente los días anteriores a su despedida de la vida, sin la compañía de sus seres queridos; y cuéntaselo también a esos familiares que están ahora, y estarán durante muchos años, sufriendo la ausencia de sus padres, hermanos, hijos… que murieron (muchos de ellos) por el egoísmo y la falta de conciencia y solidaridad de algunos que quizá y para suerte de ellos no han sufrido en sus familias, y por el empeño que ponen algunos en incitar a los demás a actuar como tú pregonas día tras día. Que tengáis la suerte que no han tenido ellos. A los que están sufriendo, y a los que se añadirán a ese gran grupo: ¡Animo! La mayoría de españoles estamos con vosotros.

  5. Sr. Urkullu, la responsabilidad de un político es muy superior a la de cualquier ciudadano. En un tiempo de pandemia como este que es tan excepcional, usted y otros como usted, nos están imponiendo a todos nosotros una serie de restricciones -nos impiden ejercer derechos fundamentales, según el caso: libertad de circulación, de reunión, etc.- que les serían imposibles e inimaginables si no existiera esta situación tan tremenda que nos está tocando vivir y, en términos generales, las estamos cumpliendo y sin rechistar.
    Sin embargo, hay algo que a mí -supongo que también a muchos otros- me llama poderosamente la atención y contra lo que ME REBELO: USTEDES DECIDEN QUÉ VACUNA NO PONEMOS «TODOS» -lo entrecomillo porque HAY QUE PROBAR QUE ESO ES ASÍ-. Y lo deciden en base a unos criterios que establece la Comisión de Salud Pública -desconocemos quiénes la componen- y, previamente, le propone el Consejo Interterritorial de Salud -compuesto por, entre algún otro más, la ministra y los consejeros de sanidad-, como fue el caso de cambio de criterio de vacunación con Astra-Zeneca, que pasaron de aplicarla a personas de 55 años o menos a aplicarla hasta los 65 años y, ahora, a los de 60 a 69 años. Las personas que les proponen -ustedes son quienes al final lo imponen- esos criterios de vacunación, desde mi punto de vista, no dejan de ser «subordinados» suyos y, además, tienen interés directo y personal, como ustedes al decidir, en lo que proponen. Pero hay más, ustedes y ellos tienen en general una edad que oscila entre los 47 y 63 años.
    Dicho lo anterior, lo que me llama poderosamente la atención es que no he visto ninguna noticia ni imagen en la que aparecen usted o alguno de sus consejeros -a alguno ya le corresponde- vacunándose. Y, la verdad, esto me importa muy poco, ya que puede que efectivamente aún no les haya tocado el turno. Lo que me interesa y les exijo es que demuestren ustedes que no cambian los criterios en función de sus intereses y que se vacunan con la que realmente le corresponde. Para demostrar lo exigido no queda otra que, puesto que el derecho a la intimidad lo hemos perdido todos en el tema de vacunaciones -realizadas de forma masiva y públicamente-, permitir que cualquier ciudadano pueda conocer quiénes han sido vacunados con Pfizer y Moderna, en qué momento concreto y con qué criterio -es decir, a qué grupo de riesgo y edad pertenece-. Hay un registro de vacunación que exijo que no sea alterado y que pueda ser consultado y conocido por cualquier ciudadano sin excepción. El registro no tiene por qué invadir el derecho a la intimidad sobre la salud de ningún ciudadano, ya que sólo recoge datos sobre la vacunación.
    La exigencia es fácil de cumplir y demostraría que NO HAY PRIVILEGIOS NI SE HAN COMETIDO IRRGULARIDADES CON LAS VACUNAS, CUANDO NO DELITOS COMO EL DE PREVARICACIÓN. En definitiva, demuestren ustedes, los políticos, que todos somos iguales y que nos ponemos la vacuna que nos ha tocado por criterios de salud.
    Queda claro que el ciudadano de a pie no elige vacuna, pero debe quedar muy claro también que los políticos, sus elegidos directos, sus familiares, sus amigos o sus allegados no incumplen las normas y las siguen a rajatabla. Aquí NO HABLO DE CARADURAS que se cuelan para ponerse ésta o aquélla vacuna, SINO DE GENTE QUE NOS IMPONE UNAS NORMAS QUE ellos PUDIERAN NO CUMPLIR.
    Un saludo.

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