ESK ha advertido de que no va a aceptar que Tubos Reunidos «aproveche un bache en el mercado» para deshacerse de una parte de su plantilla y que cuando supere esa situación sustituya a los despedidos por «subcontratación, eventualidad y empleo en precario».
ESK, que cuenta con representación en los comités de empresa en las plantas de Trapagaran (Bizkaia) y Amurrio (Álava) y en la representación sindical para la mesa de negociación del ERE, ha reiterado este martes su «más rotundo y firme rechazo» al expediente de empleo en una empresa que «sigue siendo una de las mimadas por los gobiernos español y vasco».
Ha explicado que Tubos Reunidos recibe cientos de millones de euros públicos, en créditos del ICO o desde la SEPI, «en subvenciones variadas o vampirizando las cartillas del paro de los trabajadores encadenando ERTE tras ERTE, incluso en años de cuantiosos beneficios».
«Tubos Reunidos ha esperado a tener un colchón mullido de liquidez, para, con la excusa de una situación de crisis coyuntural arancelaria con EEUU, presentar un ERE que va a traer despidos y destrucción de empleo en ambas plantas», ha concluido. EFE








ESK debe pensar que trabajar en una empresa es como casarse en gananciales.