El Sherlock de Vitoria descubre el “crimen del pañuelo" acusando mujeres

Hemos descubierto un ciudadano analista de Vitoria que merece su propio capítulo en “CSI Olárizu”. Con la precisión de Sherlock Holmes, ha deducido —sin ADN— que los pañuelos blancos desperdigados por la ladera del monte son obra exclusiva y culpa de mujeres.

Que además se han usado, tras aliviarse. Mear, en cristiano.

Es cierto que no debieran tirarse en la subida o bajada a Olarizu, pero de ahí a deducir la escena del crimen urinario femenino con una precisión que ya quisiera Scotland Yard…

Pero la realidad es que esos pañuelos pueden ser de cualquier persona, por mil motivos, y la única certeza es que hay gente que no recoge lo que tira.

FRASE EXACTA: «Hay pañuelos blancos de papel usados, y esto es culpa de las chicas que después de mear los dejan de recuerdo», denuncia en el Buzón Ciudadano.

Ni rastro de otras hipótesis:

  • Ni resfriados, sonarse la nariz, sudor de la caminata, bocatas o picnic, alergias, limpieza de gafas… Solo un razonamiento digno de novela negra rural.

Su pericia es tal que uno imagina la escena: lupa en mano, mirada al horizonte, y sentencia final —“elemental, querida naturaleza”— mientras apunta en su libreta el crimen ambiental. Un genio del análisis de campo, capaz de resolver el misterio del papel sin recurrir al laboratorio, solo al instinto y a una buena dosis de imaginación.

CARTA ÍNTEGRA ENVIADA AL AYUNTAMIENTO

«Estos días de vacaciones he aprovechado para subir a Olárizu por la parte central y he visto con tristeza que en los laterales del camino, sobre todo en la parte más frondosa y alta, hay pañuelos blancos de papel usados, y esto es culpa de las chicas que después de mear los dejan de recuerdo.

Me parece un acto poco respuetuoso con el medio ambiente y muy incívico. Seguro que lo puedes recoger y dejarlo en una papelera o contenedor cuando regreses del paseo.

Creo que es importante disfrutar de los espacios, pero no dejar huella, que no se note que has estado/pasado, y ser respetuoso con el entorno (sobre todo si estás en la naturaleza). Igual es necesaria alguna campaña de concienciación /educación….», concluye.

OPINION: Tiene toda la razón sobre los comportamientos incívicos. Olárizu requiere educación y respeto, no detectives improvisados buscando culpables imaginarios. Señalar solo a un grupo no arregla nada; cuidar el monte, sí.

5 COMENTARIOS

  1. Si los pañuelos están en escondrijos, no hay duda es de las meonas en su inmensa mayoría, pasa igual en el camino de Santiago, donde hay un escondrijo, todo lleno de pañuelos de las meonas, tanto les costará guardarlo en una bolsita y a la primera basura que vean.

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