Este domingo, los bomberos de Vitoria tuvieron que «comprobar» una reacción química peligrosa: «La mezcla de salfumán y papel de aluminio».
Ocurrió en la calle Helsinki y provocó una «deflagración menor», dicen textualmente. Y a partir de ahí, silencio sepulcral con lo ocurrido, dentro de la política de ocultación del Ayuntamiento de Vitoria.
Sin embargo, la situación de menor no tiene nada. Fuentes consultadas por Norte Exprés, afirman que esa mezcla es peligrosa. Sobre todo en recipientes cerrados como una botella, ya que lanza ácido tras generar gran calor e hidrógeno. Puede ser tóxico para la respiración, incluso provocar quemaduras al contacto con la piel.
OPINIÓN: CONVIENE SABER QUE OCURRIÓ
La reacción química vuelve a evidenciar un problema grave: el Ayuntamiento oculta información relevante incluso cuando hay riesgos. Sin transparencia, los vecinos no pueden saber qué ocurrió realmente, qué nivel de riesgo hubo, ni si existen prácticas peligrosas en la zona. La palabra usada (menor) no tranquiliza.
- ¿Fue una broma de riesgo?
- ¿Un juego?
- ¿Viene de algún uso industrial?
- ¿Puede volver a ocurrir? ¿O es un caso aislado?
- ¿Se investiga el origen o autor de la mezcla?
Minimizar un incidente de este tipo y envolverlo en silencio institucional no protege a nadie: solo alimenta la sensación de que se ocultan datos que la ciudadanía tiene derecho a conocer.
Recuerdo triste
Nos viene a la memoria una historia de hace más de diez años (en 2014) de botellas explosivas que generaron quemaduras importantes a ciudadanos en Vitoria. Entonces se habló de un compuesto de sosa cáustica, agua y aluminio (mezcla más peligrosa aún que de la que hablamos hoy). Así lo contaba Noticias de Álava: Una gamberrada que llega a la fiscalía de menores. No queremos ni pensar que los tiros van por ahí.


