Los arquitectos alaveses han presentado 67 alegaciones para tratar de mejorar el Plan General de Ordenación Urbana de Vitoria (PGOU), en las que apuestan por un plan más «ambicioso» que no separe tanto las zonas residenciales, industriales y de ocio.

Un plan que avanzaba el anterior alcalde Gorka Urtaran, pero que tras su marcha del Ayuntamiento está en el candelero otra vez.

El colegio de Arquitectos de Álava comparte los objetivos estratégicos del plan, que busca reconfigurar una ciudad compacta, compleja y cohesionada, que fomente el patrimonio cultural, la sostenibilidad (incluida la movilidad) y la activación económica.

Sin embargo, creen que la «letra pequeña» del desarrollo del PGOU se queda corta en esta apuesta, y sus alegaciones pretenden que el texto sea más ambicioso.

Entre sus propuestas, solicitan un cambio de enfoque en la regulación de los usos: dejar de lado la segregación de usos por zona -«el modelo de una ciudad para trabajar, otra para vivir y otra para el ocio, segregadas e inconexas»- y proponen una mezcla real de usos que enriquezca la vida urbana y que evite desplazamientos estériles.

En esta línea se propone una mayor integración del uso industrial en la propia ciudad, al mismo tiempo que se pueden incluir otros usos en las áreas industriales, de modo que se aprovechen las sinergias que se puedan producir.

Asimismo, apuestan por enfocar el plan hacia la rehabilitación y regeneración de la ciudad existente, facilitando operaciones que doten a los edificios de un segundo ciclo de vida, y eliminando las cargas que las desincentivan.

Los profesionales también han estudiado con detalle el catálogo de edificios protegidos y hacen varias propuestas para facilitar su conservación y puesta en valor, también salvaguardando los derechos de los propietarios.

Además, se solicita la supresión de las llamadas «actuaciones de dotación» -pagos a la Administración por un incremento de la edificabilidad o por cambios de uso-, cuando estas afectan a edificios que se pretenden rehabilitar.

Se trata de superar el «urbanismo recaudatorio» actual, para pasar a otro «urbanismo proactivo» para la regeneración urbana que se derive de este plan.

Por último, en los pueblos del municipio de Vitoria, en las llamadas «entidades locales menores», se reivindica la convivencia de usos productivos y residenciales, flexibilizando condiciones de edificación y compatibilidad de usos.



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