El entrenador del Deportivo Alavés, Quique Sánchez Flores, reconoció este sábado que a su equipo le faltó agresividad para frenar el juego del Barcelona, que esta noche les goleó (6-1) en el Spotify Camp Nou.
«Tengo la sensación de que han sido muy superiores en cada acción y no fuimos suficientemente duros ni contundentes para frenarlos», lamentó en rueda de prensa Sánchez Flores, quien pidió «disculpas» a la afición y asumió la responsabilidad del resultado.
Segundas disculpas consecutivas tras el empate frente al Málaga: Quique, enfadado, pide perdón a la afición del Alavés
FALTAS
El preparador madrileño consideró que «no es un problema menor» que el Barça haya hecho más faltas que sus jugadores.
SALVA A YUSI
Y apuntó que el único futbolista que interpretó que «la agresividad que era necesaria» fue Yusi en su marcaje a Lamine Yamal.
En cualquier caso, Sánchez Flores quiso dejar claro que esa falta de contundencia no fue un problema de actitud: «No les han faltado ganas ni intención, han corrido detrás del balón, han acabado cansados… pero la agresividad es un punto final que es necesario».
Con el del Spotify Camp Nou, el Alavés encadena siete partidos sin conocer la victoria en LaLiga, «una racha que puede pasar», según apuntó Sánchez Flores, pero que el equipo deber romper lo antes posible.
«Este partido tiene un impacto inmediato, pero esa huella, ese impacto tiene que ser pasajero. No podemos quedarnos con el error. Nos levantaremos», sentenció.










