foto ajena al test concreto

La cooperativa de distribución de productos farmacéuticos Cofares ha comenzado a distribuir entre las farmacias los primeros test rápidos de anticuerpos Covid-19 con la intención de que puedan venderse estas pruebas a la población general, ha informado la empresa en un comunicado.

Será con prescripción médica. Esta cooperativa tiene dos centros en Euskadi: En Vitoria y Basauri.

La cooperativa de distribución farmacéutica ha iniciado el abastecimiento en las boticas de test rápidos de anticuerpos, que, asegura, «irán suministrándose a partir de ahora de forma escalonada, al ritmo que estas pruebas vayan estando disponibles en el mercado».

Cofares precisa que estos test permiten al usuario conocer el resultado en diez minutos, en su propio domicilio y con un leve pinchazo en la yema del dedo y que los resultados tienen una efectividad superior al 90 %.

Pueden costar entre 10 y 25 euros, según distintas fuentes.

 


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3 Comentarios

  1. La pandemia ha desatado una infodemia que justifica la decretodemia que nos «gobierna» sin necesidad de justificar mucho (vale con lo de salvar vidas). La esquizofrenia la lleva cada uno como puede. Como daño colateral, esta la mercadotecnia de productos pandemia (sin contar los productos hospitalarios) específicos para la masa de pringaos y mindundis: primero las mascarillas con sus variantes creativas y complementos, luego productos de limpieza de manos y demás, las «pruebas» con sus infinitas posibilidades (desde los que te dicen si es posible que tengas o no, hasta los que te detectan que podrías tener o haber tenido). Ahora falta lo mejor, cuando los vacunólogos digan que vacuna es la que te tienes que meter. Va a haber tiros para imponer cada uno la suya.

  2. A rio revuelto… Los farmacéuticos estuvieron calladitos al principio vendiendo mascarillas a 10 euros, diciendo que ellos cargaban el mismo porcentaje que siempre al precio que compraban: El 50% de 0,20 es una ganancia de 10 céntimos para ellos. El 50% de 6 euros, les daba una ganancia de 3 euros. Cuando les limitaron el precio de venta, comenzaron a llorar, pero como pusieron las mascarillas obligatorias, al vender muchas más, estaban compensados y se callaron. Pero no les parecía suficiente ganancia y comenzaron a pedir con peregrinos argumentos, autorización para hacer las pruebas del COVID. Ahora están preparando la venta de pruebas auto personales. Que se den prisa y aprovechen antes de que las vacunas acaben con la epidemia. Y que haya quien dice que los españoles somos tontos… Sí, sí… El más tonto relojero. Para que digan que las epidemias y pandemias arruinan a los países.

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