El georgiano Tornike Shengelia se despidió del Kirolbet Baskonia y sus aficionados este viernes y reconoció que llegó a Vitoria «como un chaval» y se va «como un hombre», tras seis años en el club vasco.

El ya exjugador baskonista, que militará en las filas del CSKA de Moscú las tres próximas temporadas, reconoció en una rueda de prensa que su trayectoria «no fue fácil» desde el día que llegó, por las lesiones y la necesidad de encontrarse a sí mismo para jugar bien.

«Hubo muchos obstáculos físicos y mentales, pero al final en estos seis años he crecido mucho como jugador, como persona y como padre», consideró el líder azulgrana, que se lleva «muy buenos recuerdos en la cancha y fuera de ella».

Agradeció este tiempo al club y a la ciudad porque va a ser una «parte importante» de su vida, su segunda casa. «Cuando nos vamos fuera, mis niños siempre preguntan cuándo volvemos a Vitoria», reflejó un emocionado Shengelia, que se estremeció al visionar un vídeo que mostró el club como homenaje.

«No podía pedir una despedida más perfecta», explicó «Toko» Shengelia, que siempre insistió en que quería conseguir un título para el Baskonia, como así ha hecho en esta última temporada, en su último partido como azulgrana.

Pero Tornike Shengelia tiene claro que no cierra ninguna puerta a un club muy dado a retornos de jugadores. «No cierro ningún círculo, es mi segunda casa, me encuentro bien y nunca se sabe qué pasará en el futuro», expresó sobre un posible regreso.

Durante estos seis años Shengelia se mostró «orgulloso de su familia, de sus compañeros y de la afición» y desveló que tenía en mente concluir esta temporada su vínculo con el equipo vitoriano, pero no lo tenía decidido porque prefirió centrarse en la fase final de la liga, una situación que conocía el director deportivo, Félix Fernández.

Consideró que de esta etapa en el Baskonia se lleva, sobre todo, «experiencia» y desde que llegó tenía claro que quería crecer en la entidad vitoriana y «formar parte de su historia».

Aseguró además que si no hubiesen ganado el título de Liga, él se habría quedado tranquilo porque en este tiempo ha dado todo lo que ha podido en este club.

No quiso ensalzar a ningún entrenador ni a ningún jugador por encima del resto y afirmó que «la química de vestuario es algo muy importante para ganar títulos».

«Siempre ha habido un líder en mí, solo necesitaba el tiempo para adaptarme, aunque no soy un líder dando consejos, sino dando ejemplo», matizó el ala-pívot, que pensó que Luca Vildoza e Ilimane Diop son los líderes potenciales del equipo por su trayectoria.

Shengelia ve al Baskonia compitiendo con los mejores y desconoce todavía qué papel tendrá en el CSKA de Moscú por su cambio de rol, pero avisó de que seguirá siendo él e intentará hacer lo posible para ganar títulos en la escuadra rusa.

Precisamente su fichaje por el club moscovita fue criticado por Salomé Zurabishvili, presidenta de Georgia, debido a los enfrentamientos políticos entre los dos países, pero «Toko» no quiso darle importancia a la situación.

«Me siento bien, estas cosas no me afectan tanto porque mi familia y la gente que me conoce sabe quién soy y si no me conoces no tienes razones para criticarme», manifestó.

El director deportivo del club alavés, Félix Fernández, que acompañó al jugador en su adiós, lamentó la marcha del georgiano y opinó que será difícil sustituir al «23». «Haremos el equipo de una forma diferente y con protagonistas diferentes», explicó y recordó que del Baskonia se han marchado grandísimos jugadores y el club ha seguido compitiendo.

«Perdemos un gran jugador, que entiende qué quiere este club y cómo trabaja en el día a día, algo que no ocurre en otros equipos», remarcó Fernández.

Shengelia concluyó su adiós entregando al club una bufanda que le dio Marcelinho Huertas en su despedida, con el objetivo de ponérsela a la Virgen Blanca, tras ganar un título. «Hemos cumplido el reto, me ayudó para motivarme y aunque no la hemos podido colgar (por la pandemia), quiero que la tenga el club para cumplir el mismo objetivo», apuntó.

Félix Fernández regaló por su parte al jugador una camiseta del Baskonia con el dorsal 318, los partidos disputados por «Toko» Shengelia con el Baskonia.

«Ha transmitido muy bien todo los valores, ha acogido a todos lo jugadores que llegaban y eso le ha convertido en muy buen jugador y un gran capitán», dijo el dirigente baskonista, que dejó las puertas del club abiertas para el hasta ahora líder del Baskonia. EFE


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