Los grupos municipales del PP y de Irabazi han considerado que la cuestión de confianza supone un fracaso del alcalde, mientras que Podemos cree que abre una «nueva oportunidad para recuperar el consenso».
El segundo grupo con más representación, EH Bildu, ha anunciado que analizará mañana en una rueda de prensa esta decisión de Urtaran.
El presidente del PP en Euskadi, Alfonso Alonso, ha dicho que esta manera de actuar del alcalde demuestra «su debilidad política e irresponsabilidad por someter a Vitoria a una crisis sin precedentes».
En la misma línea, la portavoz popular en el consistorio, Leticia Comeron, ha asegurado que el alcalde está «derrotado» y le ha acusado de generar «la mayor crisis de la historia» de la ciudad.
El edil de Irabazi, Óscar Fernández, también ha considerado que la moción de confianza es un «fracaso político» del Ayuntamiento al opinar que cada grupo y el Gobierno municipal «deben asumir su responsabilidad» en esta situación.
Por su parte, Podemos ha señalado que es la «consecuencia inevitable de un cúmulo de despropósitos» provocada por la «quiebra de confianza» en el gabinete de Urtaran al «incumplir» los compromisos de las cuentas de 2016.
No obstante, ha desvelado que el equipo de gobierno le ha transmitido su «predisposición a materializar todas las partidas de la formación morada» si Urtaran supera este proceso, y ha defendido que la cuestión de confianza supone también «una nueva oportunidad para recuperar el consenso y una nueva posibilidad de dar ejemplo y actuar con sensatez».
En la misma comparecencia de Urtaran, el teniente de alcalde, Peio López de Munain (PSE), ha acusado a PP y EH Bildu de moverse por intereses «electoralistas», ya que «desde el minuto uno de la legislatura están pensando en 2019», fecha de las próximas elecciones locales.










