El Gabinete Etxebarria avanza en la elaboración de la Ordenanza Cívica y de Respeto al Espacio Público, anunciada en julio por la alcaldesa en el debate de política municipal, con la que el Ayuntamiento quiere reforzar la convivencia y dotarse de un marco común de actuación ante las conductas que deterioran el espacio público o afectan a los derechos de otras personas.
La necesidad de reforzar la protección del patrimonio urbano se refleja en los datos sobre vandalismo. Durante el pasado año fueron calcinados 103 contenedores, con un coste aproximado de más de 113.000 euros. En el primer cuatrimestre de este año ya se habían registrado 34 contenedores quemados.
Etxebarria ha avanzado hoy alguna de las líneas generales del nuevo reglamento que pretende superar la actual dispersión normativa y establecer reglas claras, comprensibles y compartidas; además de un régimen sancionador actualizado. “Queremos forjar una alianza municipal contra el incivismo basada en la defensa de lo público y en una idea muy sencilla: todo lo que está en la calle es de todos y todas, por lo que nos corresponde cuidarlo”, ha señalado la alcaldesa.
En este sentido, la ordenanza abordará cuestiones como la protección frente a conductas incívicas, discriminatorias o de acoso, con especial atención a colectivos vulnerables; las pintadas y grafitis no autorizados; el deterioro del mobiliario urbano; el abandono de residuos o determinados usos inadecuados de calles, plazas y elementos urbanos.
Uno de los principios que guiará el nuevo reglamento será que quien provoque un daño “deberá asumir su responsabilidad y, además de la sanción, deberá afrontar el coste de los daños causados”. La mediación tendrá asimismo un papel relevante como herramienta para resolver conflictos y favorecer la reparación.
“No se trata de llenar la ciudad de prohibiciones, sino de que todo el mundo sepa dónde están los límites. Libertad para disfrutar del espacio público, sí; pero también respeto y responsabilidad”, ha subrayado Maider Etxebarria.
El Servicio de Convivencia será el encargado de coordinar la elaboración del texto. Los próximos pasos serán recabar los informes preceptivos y constituir un grupo de trabajo municipal que, entre otras cuestiones, analizará la adecuación del resto de ordenanzas municipales al nuevo reglamento.





Si tienen 2,6 millones para Gral.Alava eso no es nada.