La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha anunciado que Euskadi ha entrado en la fase 3 del plan de contingencia por el aumento de la presión hospitalaria aunque «parece» que la pandemia se «acerca a la cima del gráfico de incidencia o al inicio de una meseta previa al descenso».

Sagardui ha comparecido este miércoles en comisión en el Parlamento Vasco para informar de la evolución en Euskadi de la covid-19, que en las últimas horas ha infectado a 1.401 personas con una tasa de positividad del 7,8 %, la menor en 10 días.

Sin embargo, la presión hospitalaria sigue creciendo y así seguirá en los próximos días dada la cadencia que hay entre los síntomas y «la necesidad de recursos intensivos».

En la actualidad, ha relatado la consejera, los hospitales vascos cuentan con 287 camas UCI y 252 están ocupadas, informa EFE.

Es decir, quedan 35 camas ahora. Si bien es cierto que las autoridades han asegurado siempre que hay capacidad de ampliación.

Casi la mitad de ellas, el 47,5 %, es decir 133, corresponden a pacientes covid. Este porcentaje es sensiblemente superior al 28 % del que informó la semana pasada.

Esto ha motivado el paso a la fase 3 del plan de contingencia, lo que implica posponer intervenciones quirúrgicas no esenciales -principalmente programadas por la tarde- y habilitar más plazas UCI.

En concreto, se espera contar con al menos 45 nuevas camas adicionales a partir del lunes que viene, ha anunciado Sagardui.

También hoy se ha conocido que la semana pasada murieron en Euskadi 73 personas con covid como causa directa, frente a las 46 de la semana anterior. Este aumento de la mortalidad «preocupa» al Gobierno Vasco aunque se trata de un «incremento» proporcional al de positivos.

De hecho esa «preocupante» alza de contagios hizo «del todo necesario» adoptar las «contundentes» restricciones de la semana pasada, como el cierre de la hostelería. «Solo con todas ellas seremos capaces de hacer frente a la expansión del virus», ha advertido Sagardui, que ha admitido los «efectos secundarios» de estas medidas en este sector.

En la comisión ha intervenido también el vicecensejero de Salud, Iñaki Berraondo, que ha señalado que las restricciones «parece que empiezan a dar resultados» ya que la tendencia se ha «ralentizado» aunque la curva sigue siendo «suavemente creciente». La «sensación», dicho con «todas las cautelas», es que llegará a la meseta «probablemente» para finales de esta semana y que «en breve se alcanzará la estabilidad».

Ha defendido que el índice R0, que mide el número que indica a cuántas personas puede contagiar un enfermo, «refuerza» esta tesis, ya que tras el pico de 1,49 registrado el 27 de octubre ha ido en constante descenso e incluso en Álava se ha situado hoy en poco más de 1, una «buena noticia».

La consejera ha matizado sin embargo que esto no significa que haya «una buena circunstancia» porque los datos son «preocupantes» en todos los territorios. Por ello el Gobierno no se plantea adecuar las restricciones a cada provincia, sino que seguirán siendo para el conjunto de la comunidad.

¿Más toque de queda?

Ha anunciado además que en el Consejo Interterritorial de esta tarde volverá a pedir que se habilite la posibilidad de adelantar el toque de queda y de confinar a la población para que si es necesario haya instrumentos legales para desplegar estas medidas sin «perder varios días».

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