La escena se repite día tras día en el Parque de Salburua en Vitoria: menores armados con redes de pesca, cubos y una sorprendente falta de respeto hacia los animales, mientras sus padres observan la operación como si aquello fuera una actividad educativa de primer nivel.
La denuncia ciudadana lo describe sin rodeos: “niñatos maleducados y con cero respeto hacia los animales” pescando peces del estanque y metiéndolos en cubos “como si de un trofeo se tratara” .
Según los comentarios recogidos en el Buzón Ciudadano, la práctica no es puntual: “Pasa casi todos los días” . Y no solo pescan: también dejan basura como “bolsas de patatas” alrededor del estanque .
No es la primera vez que los vecinos alertan de esta situación. Ya en 2025 se denunciaba que acudían “por docenas con sacaderas de todo tipo” , que los animales eran “toquiteados y aplastados una y otra vez” y que no había ni un solo cartel que prohibiera esta práctica, lo que hacía que algunos padres se sintieran incluso legitimados para permitirla .
Los vecinos reclaman desde hace años una intervención clara:
👉 Carteles de prohibición de pesca.
👉 Presencia regular de policías por las tardes.
👉 Control medio ambiental para evitar que la fauna del estanque desaparezca.
Mientras tanto, la fauna del parque —peces, renacuajos y patos— sigue sufriendo las consecuencias de estas “jornadas de pesca infantil” que, lejos de ser un juego inocente, se han convertido en un problema de convivencia y de protección ambiental.






Cuando los padres no ponen límites y los niños no tienen consecuencias,pasan estas cosas y màs.Si en casa no tienen educación,no la tendràn en ningún àmbito.Si les llamas la atención,los padres montan la marimorena.Trabajo en educación,y lamentablemente sé de lo que hablo y esto va a ir a peor.Incluso habiendo un cartel que prohiba la captura de los peces,los padres no les van a decir nada.Así ellos estàn tranquilos tomando cervezas.Vergonzoso.
La falta de civismo por parte de los padres pasa ya de castaño oscuro no solamente con respecto a los peces del parque.
También invaden patios de las comunidades cercanas como si fuesen auténticos campos de futbol mientras los progenitores están en los bares cercanos sin preocuparse por los destrozos ocasionados por sus hijos.
Y perros sueltos bañándose y persiguiendo los patos
500€ a cada crio y se acaba la tontería….
Mano de santo !!!!
¡Alerta roja en Salburua!
El comando «Redes del Chino» ha tomado el estanque y, según los alarmistas, la fauna está a cinco minutos de la extinción total por culpa de unos niños persiguiendo renacuajos.
Hay quien dice que hay barcos pesqueros industriales faenando ilegalmente incluso, capitaneados por peligrosos grumetes de cuatro años en pañales y con mocos.
Como esta peligrosa banda criminal se junte con el cártel de los niños que echan migas de pan a los patos en San Martín, esto va a ser un drama ecológico internacional.
¡Alerta roja en la terracita del bar!
Los papás del comando «Redes del chino» observan descuidadadamente complacidos, cervecita en mano, como sus mocosos se dedican a la pesca de bajura en un estanque protegido de un entorno natural a proteger. Miran orgullosos a sus retoños cuando atrapan y manosean a los pobres pececitos y dan otro trago a la birra mientras estos aguerridos pescadores tiran al suelo sus bolsas de chuches «Capitan Tan» . Los pasases y mamases conscientes de que sus simpáticos depredadores desconocen la existencia de las papeleras miran hacia otro lado, a la vez que siguen enfrascados dándole al frasco y comentando lo mal que están los niños en las aulas, con los profes que no enseñan nada.
Al rato recogerán al capitán tan y orgullosos de lo que ha aprendido el chavalote dando por saco a pececitos inocentes y al entorno en el que vive , irán a su casa no sin pasar antes por el chino a comprar una red mas grande.
Son niños, tienen que divertirse, mejor que estén haciendo eso que no molestando nos a los que estamos sentados en las terrazas tranquilamente
Suciedad en el parque generada por niños a quienes sus padres no han educado. Tiran las bolsas de chuches ya al lado de la tienda y por el parque.
Niños que no respetan la fauna porque a los padres se la trae al pairo. Mientras estén ellos tranquilos en los bares, también tirando las colillas al suelo.
Dueños de perros que no recogen sus excrementos.