La comisión de Seguimiento Ambiental del Aeropuerto de Vitoria ha dado luz verde al plan de aislamiento acústico para insonorizar 78 viviendas y 3 edificios de uso sensible en el entorno de aeropuerto de Foronda, que a partir del 20 de mayo operará las 24 horas todos los días de la semana.
En una nota de prensa Aena ha indicado que las insonorizaciones se acometerán de manera simultánea de manera que las mejoras se puedan realizar en el menor tiempo posible.
El objetivo de este tipo de acciones es minimizar la afección acústica para compatibilizar las operaciones aeronáuticas diarias con el bienestar de las poblaciones cercanas al aeropuerto vitoriano.
En la reunión de la comisión de Seguimiento Ambiental del Aeropuerto de Vitoria han participado representantes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Gobierno Vasco, Enaire, de los municipios de Iruña de Oca, Vitoria y Zigoitia, y de Aena.
La previsión es resolver todas las solicitudes de aislamiento acústico que se puedan recibir.
El número de viviendas que se encuentran localizadas dentro del citado ámbito de actuación es de 78, además de tres edificios de usos sensibles. No obstante, también se ha informado de que se insonorizarán todos aquellos inmuebles en los que se constate el cumplimiento de las condiciones establecidas en una resolución publicada el pasado enero. EFE









La mesa donde tuvo tan trascendental reunión debía ser grande de cojones para tanto comensal, digo experto en ruidos. Por cierto, a los 41 años metiendo ruido, a alguien con posibles le molesta ahora. Aunque no dicen cómo van a insonorizar, se supone que será la mejor técnica posible, como corresponde a un aeropuerto primeraespecial con aspiración a ser cabecera del nortespaña, según previsiones de la época (1980). O sea, un timbre de alarma situado en lugar preferente en edificios de uso sensible y en lugar que venga bien en el resto de edificios, conectado a la torre de controladores, que avise viene el avión, digo el ruido, con tiempo suficiente para que los beneficiarios del plan se pongan las orejeras que serán suministradas al efecto, que garanticen una ruido máximo permitido por la ley que rige el ruido aeroportuario. Y se acabó la gaita.