Hoy comparecía en la rueda de prensa semanal el diputado general de Álava, Ramiro González. Lo hacía antes de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de dictar un auto que permite reabrir los bares en Euskadi. Y ha metido la pata dos veces: una como adivino y otra mirando a los hosteleros.
Decía que apesar de que el número de positivos ha descendido en los últimos días en Álava, González ha pedido a la sociedad que «no relaje las precauciones», ya que el índice de contagios es todavía «muy alto» en el territorio.
Confiaba en que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco «decidirá mantener» el cierre de la hostelería en municipios en zona roja. Se ha equivocado.
Y fíjense que los políticos han sido cuidadosos en no señalar a los hosteleros. Esta vez lo ha dejado claro. Nos cuentan los afectados que han tomado nota. Y no ha gustado nada.
Y argumentaba que «se ha comprobado» y «no se puede negar» la relación directa entre los usos sociales que se producen en la hostelería y el número de contagios.
Eso sí, no se le ha escuchado nada de las aglomeraciones en el transporte público, algo que preocupa mayoritariamente en el Territorio como hemos desvelado hoy.
Izki
Zasca para el sector hostelero que sufre, de un político más preocupado por poner dinero al campo de golf de Izki para unos pocos privilegiados, que en atender las demandas de los hosteleros, los autonónomos, los comerciantes… Pero esto para otro día.










https://nortexpres.com/politicos-vitorianos-piden-que-no-acudas-ellos-van-y-hasta-saltan-la-valla/
Otro que se saltaba el confinamiento, como el del golf: ¿le cesan, o dimite?
Encima, acusando a los demás.
Este solo es un mandado. Por eso está donde está.