(EFE).- El juicio contra el acusado de matar el pasado verano en la playa de Laredo a un padre y su hija, naturales de Llodio (Álava), crimen por el que el Fiscal reclama 35 años de prisión y la acusación particular 40, comenzará a celebrarse este lunes, 28 de septiembre, y se prolongará hasta el jueves, 1 de octubre.

La vista por el doble crimen se celebrará con Jurado popular esos días en la sección tercera de la Audiencia de Cantabria.

Según recogía el auto de apertura de juicio oral, los hechos ocurrieron cuando el 17 de agosto de 2014 la mujer abandonaba la playa junto a su padre, y presuntamente el acusado comenzó a acuchillarla, «sin que ella tuviera posibilidad alguna de evitar el ataque ni de huir».

Entonces el padre «intentó zafar a su hija del agresor» y el acusado lo apuñaló en el cuello para continuar acuchillando a la mujer, que se encontraba en el suelo.

Como consecuencia de las heridas causadas por la agresión, la mujer sufrió un shock hemorrágico e hipovolémico que ocasionó su muerte minutos después del ataque.

El padre fue trasladado al Hospital Marqués de Valdecilla de Santander, donde falleció hora y media después.

El juez señalaba en su auto que el acusado, en prisión provisional desde el pasado 19 de agosto, no padecía patologías psiquiátricas en el momento de los hechos y que, aunque presentaba «rasgos de trastorno de personalidad» y «rasgos psicopáticos», éstos no afectaron a sus capacidades cognitivas y volitivas.

Tampoco presentaba sintomatología psicopatológica ni síntomas de intoxicación por drogas.

Según el juez de instrucción, las diligencias practicadas «no arrojan duda del acontecer de los hechos y de su autoría», unos hechos que fueron presenciados por numerosos testigos, uno de ellos un ertzaina que vio los apuñalamientos y retuvo al agresor.

Además el acusado estaba en posesión de un cuchillo ensangrentado, llevaba la ropa llena de sangre y presentaba heridas «compatibles con la lucha».

El fiscal pide para el acusado 20 años de prisión por el asesinato de la mujer y 15 por el homicidio de su padre, además de una indemnización de 300.000 euros para sus familiares y el pago de 5.246 euros al Servicio Cántabro de Salud.

La acusación particular reclama 40 años por dos delitos de asesinato y 500.000 euros en indemnizaciones para la familia de los dos fallecidos



Dejar respuesta