(EFE).- La sala de la Audiencia Provincial de Álava que acogerá a partir de enero el macrojuicio por el «caso de Miguel», la presunta trama corrupta en el que están imputados exmiembros del PNV alavés, ya está lista tras las obras con un coste de 100.000 euros acometidas para albergar un juicio con 26 imputados.
El acondicionamiento de la sala finalizó la pasada semana y ha servido para ampliar el espacio destinado a los abogados y a los procuradores y también para instalar pantallas de televisión y modificar la iluminación.
Además se ha habilitado otro espacio diferenciado para la prensa, donde se ha colocado una pantalla desde la que seguir el juicio. Todo ello ha tenido un coste de unos 100.000 euros que ha sido sufragado por el Gobierno Vasco, según han indicado fuentes judiciales.
La sala luce ya preparada para el arranque el próximo 8 de enero de este juicio e incluso ya están colocadas las 26 sillas de los imputados, entre ellos el que fuera número dos del PNV en Álava, Alfredo de Miguel, para quien la fiscalía reclama más de 54 años de cárcel por liderar supuestamente una trama de cobro de comisiones ilegales.
El primer día de la vista todos los imputados deberán acudir a la Audiencia de Álava aunque las primeras semanas de este juicio están reservadas a las cuestiones previas que planteen las partes.
No será hasta el 19 de febrero cuando empiecen las declaraciones y todavía no está claro si éstas arrancarán con las de los imputados, ya que los abogados de algunos de ellos tienen intención de plantear que sus interrogatorios se practiquen en último lugar.
El tribunal, presidido por el magistrado Jaime Tapia y compuesto también por Elena Cabero, ponente de la sentencia, y por Raúl Aztiria, ha fijado ya sesiones hasta el 25 de octubre de 2018, en horario, en principio, de mañana y tres días a la semana, aunque podría haber cambios.
Está previsto que durante esos meses desfilen por la Audiencia Provincial de Álava unos 150 testigos y peritos y dada la envergadura y complejidad del caso se ha acordado que el juicio se desarrolle por piezas, un total de 12.
El «caso de Miguel» es el mayor sumario por presunta corrupción instruido en el País Vasco, con penas que suman más de 450 años de cárcel y entre los imputados además de De Miguel figuran Aitor Tellería y Koldo Ochandiano, también exmiembros del PNV alavés.
El Ministerio Fiscal mantiene que De Miguel lideró un entramado societario creado antes de 2005 con el que buscaba obtener un «ilícito beneficio económico destinado a su enriquecimiento personal y de terceras personas» y le imputa un total de 27 delitos, entre ellos, cohecho, asociación ilícita, blanqueo de capitales y tráfico de influencias.
Añade que se valió de las responsabilidades políticas que tenía por su pertenencia al PNV y relata hasta diez «operaciones ilícitas» en las que intervino la trama: entre ellas varias contrataciones con la consejería de Cultura del Gobierno Vasco entre 2006 y 2008, durante la etapa de Juan José Ibarretxe; con la Diputación de Álava y el Parque Tecnológico de Álava.
La defensa de De Miguel ha pedido la absolución de su defendido y ha censurado en su escrito el «relato fabulado», «huérfano de prueba» e incluso «rocambolesco» que ha hecho la Fiscalía en este caso. EFE






