Norte Exprés logró juntar por primera vez a las dos candidatas de estas elecciones en Vitoria y Álava. Las dos únicas chicas que lideran planchas electorales de los grandes partidos. Miren Larrion, número uno de EH Bildu a la alcaldía de Vitoria y Cristina González, cabeza de cartel del PSE a la Diputación Foral de Álava.
Y además de lograr juntarlas, las pudimos presentar, puesto que el encuentro sirvió para conocerse por primera vez. Hubo sintonía, química, ganas de competir y de tomar un café o té, con tranquilidad en una breve charla.
Ambas se mostraron convencidas que de que «veremos alcaldesa y diputada general». Lógicamente lo desean ya, puesto que les llevaría a ser las primeras de la historia de la democracia. Pero eso lo decidirán los ciudadanos el próximo 24 de mayo. Los ciudadanos o los pactos posteriores.
«Es ley de vida, todo cambia y evoluciona. Habrá madurez para ver alcaldesa o diputada general con normalidad», dijo Larrion. Más impulsiva, González afirmó que lo «espero» en esta legislatura en la casa foral.
El debate sobre la escasez de mujeres en política y en la vida empresarial era recurrente.
La candidata de la izquierda abertzale subrayó que «las políticas de igualdad son importantes, pero hay que tener una visión global; las mujeres aportamos un punto de vista distinto, los jóvenes otro, los mayores… En política, lo interesante es que haya jóvenes, mayores, personas de mediana edad, hombres, mujeres, porque de lo contrario faltarían sensibilidades».
La dirigente socialista asintió la reflexión y aportó otra visión: «hay que seguir insistiendo en las políticas de igualdad, pero también en otros ámbitos de la vida, como en el mundo de empresa y en los consejos de administración. ¿Las mujeres no tienen capacidad? Claro que sí».
Preguntadas por cuál era la percepción que cada una tenía de la otra antes de conocerse la mañana del encuentro, Larrión, con una sonrisa, dijo «eso es injusto, competimos en ligas distintas». González habló de evitar «percepciones hasta que no conozco a la persona». Políticamente correctas y sin meterse en líos.
«Nos hemos reído, ha habido complicidad», dijeron ambas. Sobre todo durante el momento de hacer las fotografías, que no es lo que les hace sentirse más contentas, reconocieron.
Larrión: «no me encuentro cómoda con las cuestiones de la imagen, lo que digo lo controlo». González: «es lo que más pudor me da de las entrevistas, porque la imagen de cómo te ves, o cómo te ven, es distinta».
Eso sí, las dos llegaron con chupas de cuero, y tuvieron un momento para recordar cómo vestía Segolene Royal. «Estilazo».
A estas chicas no les para nadie, son guerreras, como dice la canción.







