¿Y si los inmigrantes llegan formados a Euskadi?

La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha lanzado este lunes un grito a las instituciones y a la sociedad vasca para combatir el antigitanismo, una forma de racismo «vivo» tolerado «durante demasiado tiempo» que no es cuestión del pasado.

Melgosa ha participado en un acto organizado por la Fundación Secretariado Gitano y la Asociación Gao Lacho Drom de Vitoria con motivo de la celebración de los 600 años de la llegada de este pueblo a la península ibérica al que también han asistido la alcaldesa de la ciudad, Maider Etxebarria, y el diputado foral de Políticas Sociales de Álava, Gorka Urtaran, entre otros cargos institucionales.

La consejera ha señalado que el pueblo gitano vasco «forma parte indiscutible» del relato de la historia de Euskadi y esta realidad «debe ser reconocida sin ambages».

Pero ha advertido de la discriminación estructural y la exclusión que sufre este colectivo al que se le ha negado sistemáticamente su «dignidad, sus derechos y su plena ciudadanía».

Ha recordado que el Pacto Vasco con el Pueblo Gitano es una herramienta para revertir esta situación y un compromiso con la memoria, la verdad y la justicia que establece obligaciones concretas para garantizar su participación plena en todos los ámbitos.

Melgosa ha reconocido expresamente a las mujeres gitanas que han sufrido una doble discriminación como mujeres y como gitanas. «No hay justicia sin igualdad, y no hay igualdad sin perspectiva de género», ha manifestado.

Ha apostado por combatir todo tipo de odio, xenofobia y muy especialmente el antigitanismo con políticas activas, con medidas evaluables, con cambios reales. Y ello, ha añadido, implica a las instituciones y a cada ciudadano, a cada escuela y a cada medio de comunicación.

Por su parte, el presidente de la asociación Gao Lacho Drom, Bartolomé Jiménez, ha rememorado los seis siglos en los que este pueblo ha padecido un «desprecio» que no ha desaparecido del todo.

Ha instado a la institución monárquica a que pida perdón al pueblo gitano por permitir su sufrimiento durante siglos y a las altas esferas eclesiásticas a que reconozcan su responsabilidad histórica por tantos años de «calumnias y de persecución».

También ha reivindicado el derecho de los gitanos a una vivienda digna, a un acceso al empleo sin discriminación y a una educación de calidad sin barreras y estigmas. EFE

5 COMENTARIOS

  1. 600 años en la península ibérica y muchos siguen en proceso de integración. Para ello, Secretariado Gitano recibe unos 30 millones de euros en subvenciones. De la otra asociación, no he encontrado sus cuentas anuales.

  2. Hablan de desprecio, pero igual también habría que hablar de «INTEGRACIÓN». Porque el pueblo gitano, mayoritariamente, no digo que todos, integrarse lo que es integrarse mas bien poco y no hablemos de la convivencia…..

    Además el «desprecio» puede ser mutuo. Porque «PAYO» no es una palabra que quiera decir «BONITO, AMIGO…».

    • En el contexto gitano, «payo» se refiere a una persona que no pertenece al pueblo gitano, es decir, un no gitano. Es importante destacar que esta palabra, aunque pueda ser utilizada entre gitanos, no tiene por qué ser peyorativa, sino que simplemente indica una diferencia de origen étnico.

  3. »Tienen derecho a un empleo digno »
    Jajajajajajaja
    Me parto….
    A ver si ejercen ese derecho de una vez por todas.

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