(EFE).- Un total de seis cajeros automáticos, un local de Iberdrola y dos inmobiliarias han sido atacadas esta pasada madrugada en Vitoria, sabotajes que ha reivindicado la organización juvenil de la izquierda abertzale, Ernai, y que el Gobierno Vasco confía en que sea condenados por su entorno social.
EH Bildu no se ha pronunciado por el momento sobre estos ataques, mientras que el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ha considerado que son «intolerables en una sociedad democrática».
Los sabotajes han tenido lugar entre la 1.00 y las 5.00 horas de esta madrugada, cuando un total de seis cajeros automáticos y los accesos a un local de Iberdrola y a dos inmobiliarias de la capital alavesa han sido rociados con poliuretano o sellados con silicona.
Concretamente han sido atacados un cajero situado en la Avenida de Santiago, otro en la calle Extremadura, otros dos en Siervas de Jesús y dos más en la calle Diputación. Asimismo han aparecido selladas las cerraduras de un local de Iberdrola en la calle Jesús Guridi y las de dos inmobiliarias situadas en la calle Gorbea y la calle San Prudencio.
En todos estos lugares han aparecido carteles firmados por Ernai, organización que esta mañana y de manera muy poco habitual ha reivindicado en un comunicado los ataques a estas instalaciones, dentro de una campaña contra las empresas que impiden a los jóvenes emanciparse y construir su «propio proyecto de vida».
Ernai de Vitoria ha informado de que anoche decidió «cerrar los locales» de entidades que son «responsables de la miseria» de los jóvenes.
En su reivindicación asume haber boicoteado además los accesos de otras entidades como Lanbide, oficinas de seguros y empresas de trabajo temporal, aunque a la Ertzaintza no le constan estos sabotajes dado que tal vez no han sido denunciados, según ha indicado el Departamento vasco de Seguridad.
«Vosotros sois un obstáculo para la emancipación de la juventud y os queremos fuera de nuestras vidas», reza el pasquín distribuido por Ernai, que advierte de que seguirá actuando para «subvertir» las «bases corruptas del sistema actual».
El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ha opinado que estos hechos que expresan «intolerancia, coerción y voluntad de violencia», algo «fuera de lugar» en una sociedad en la que se pueden expresar todas las protestas «con libertad y sin limitaciones, por cauces democráticos y pacíficos».
Por ello ha confiado en que «todo el entorno social» de la organización juvenil de la izquierda abertzale los condene.
También la Juventudes Socialistas de Euskadi han repudiado los ataques violentos y han exigido a Ernai no sólo que los condene, sino que expulse a quienes los han cometido.
A su juicio estos sabotajes son «una cobardía, un atentado contra la democracia y contra la ciudad de Vitoria» y el hecho de que Ernai «asuma con orgullo la autoría de estos actos» demuestra que sus miembros «siguen anclados en el pasado, que siguen defendiendo la violencia como única forma de conseguir sus objetivos políticos».
Por ello, sólo si los condenan y expulsan a los autores demostrarán, según las juventudes del PSE que «realmente creen en la democracia y han roto definitivamente con la violencia».
Estos sabotajes se producen tras la última actuación de violencia callejera que tuvo lugar el pasado 1 de noviembre en Derio (Bizkaia), cuando los violentos quemaron ocho autobuses de Bizkaibus, cuya reposición costará a las arcas públicas 2,4 millones de euros, en una acción para reivindicar la puesta en libertad del preso de ETA enfermo Ibon Iparragirre.








También me atacaron a mí en la UPV y la prensa no lo saca. El día 26 de noviembre de 2015 hubo un ataque claro a la UPV en la facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, sita en Leioa, y la prensa y los medios hicieron oidos sordos, pintadas, cámaras rotas y explosiones de material pirotécnico.También fueron agredidos los vigilantes de seguridad. Esto no es democracia, mientras haya gente de las SA hitlerianas por la calle atacando a los que queremos estudiar o queremos simplemente vivir una vida normal, sin sobresaltos. He puesto denuncia, ahora que sea el sistema judicial, junto con la policía, los que hagan su trabajo.