Iba descalzo por la calle, llamó la atención a la Policía de Vitoria, y recordaron que tiene prohibido entrar al bar donde se dirigía.
Igual pensó que de esa guisa metería menos ruido… Como hacen los que llegan a casa tarde esperando que no les oigan.
Agentes de Policía Local detuvieron ayer por la mañana a un varón de 30 años como presunto autor de un delito de quebrantamiento de condena.
Los hechos sucedieron en torno a las 08:00 cuando una patrulla que realizaba labores de seguridad ciudadana en la confluencia de la avenida Gasteiz con la calle Beato Tomás de Zumárraga se percató de la presencia de una persona que iba descalza.
Los policías sabían que tenía una prohibición de acercamiento a un establecimiento hostelero de la zona.
Una vez comprobado que estaba en vigor y dado que el hombre se hallaba a una distancia inferior a la permitida, procedieron a su detención.







Hombre, pero no le detuvieron por ir descalzo -ya me extrañaba- sino por no respetar la distancia que marcaba sentencia previa.