Critica en Vitoria la "charlatanería" negacionista
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EFE.- «La charlatanería se cuela en los informativos de forma sistemática, incluso en tiempos de pandemia», denuncia el periodista Luis Alfonso Gámez en Vitoria, que critica que la antivacunación y los discursos negacionistas hayan tenido espacio en algunos medios de comunicación.

Gámez es el encargado de inaugurar este miércoles en Vitoria el XXX Congreso de Psiquiatría de Vitoria, que reunirá durante dos días en la capital alavesa a más de 300 psiquiatras para debatir sobre los nuevos abordajes de la depresión y la esquizofrenia, la relación del cannabis con la psicosis y el negacionismo científico surgido con la pandemia.

Precisamente este último tema abrirá hoy el congreso para alertar del peligro de que las pseudoterapias y las ideas negacionistas tengan su presencia en los medios.

Gámez sostiene que las pseudoterapias son aquellas prácticas que se presentan como científicas o fácticas pero son incompatibles con el método científico y cita entre ellas la homeopatía, la acupuntura, la reflexología o el Reiki.

«La medicina es medicina sin adjetivos», argumenta este periodista que insiste en que si esas prácticas fueran efectivas, «ya estarían incorporadas en el sistema sanitario».

Además, añade, no se trata de terapias inocuas para la salud. «El mayor problema de la pseudociencia y las pseudoterapias es que pueden matar, hacer que se acuda a los profesionales sanitarios demasiado tarde o se abandone un tratamiento eficaz que estaba funcionando».

Para evitar que se extiendan, cree que los departamentos autonómicos de Salud, el Ministerio de Sanidad y los profesionales sanitarios en su conjunto tienen que explicar a los pacientes lo que son estas prácticas realmente.

Además, a su juicio, los medios de comunicación «deben denunciar aquello que pone en peligro la salud de la población. Durante la pandemia se ha podido observar cómo en medios de gran tirada y alcance, incluso televisiones públicas, se ha dado voz a cuestiones a las que nunca se les tenía que haber dado».

Luis Alfonso Gámez subraya que «las pseudoterapias y el negacionismo no han surgido de la noche a la mañana, pero sí han tenido su auge con la pandemia» y «ciertos medios de comunicación tienen su responsabilidad».

Pone como ejemplo que la antivacunación «no hubiera llegado a ser lo que es si no hubiera tenido un caldo de cultivo en ciertos medios».

Por eso considera que «el periodista no tiene que ser imparcial. No hay que darle el mismo protagonismo a quien dice que el coronavirus es un arma biológica que a quien explica cómo combatir la enfermedad».

Está convencido de que cuando acabe la pandemia surgirán otros temas y advierte de que hay que estar en guardia para que no vuelva a pasar. «Y eso que hemos tenido suerte en España porque los antivacunas son cuatro, pero aún así se han llenado los hospitales», constata.

Asegura que esta «ola de irracionalidad lleva desde los años 70 anegando Occidente y hace que las televisiones y radios tengan programas esotéricos en los que se mezcla absolutamente todo: homeopatia con fantasmas, extraterrestres, poderes paranormales, energías mágicas y demás».

Ha responsabilizado de esta situación a que existe «una industria de la mentira fomentada en gran parte por revistas pseudocientíficas que mantienen que las vacunas te magnetizan o que el virus del sida no existe».

La ponencia de Gámez estará abierta al público esta tarde en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria donde arrancará el congreso con la presencia de la consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui y el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran. EFE

7 COMENTARIOS

    • Donde empieza el raciocinio.

      No tiene nada que ver la libertad de expresión, con dar micrófono y megáfono a obtusos e involucionistas.
      Si por ellos fuera, la humanidad estaría aún en la edad media, y el oscurantismo atenazando nuestra capacidad de aprendizaje y sus beneficios.

        • Cuando la desinformación puede matar (y mata), las autoridades responsables pueden y deben intervenir para proteger a la sociedad, incluso de sí misma. Esto debe hacerse en base a datos, hechos, evidencias y pruebas, no en sentimientos, filias u opiniones…
          A la derrota de la Alemania nazi hubo un esfuerzo por ‘desnazificar’ al país. Toda alusión al nazismo fue prohibida. ¿Censura? ¿Todo vale en pro de que se exprese cualquier cosa, así cueste vidas?
          En mi opinión, la libertad de expresión pasa primero por la responsabilidad. Mis derechos no deben pasar por encima de los de los demás y viceversa.

          • Eso jamás justificara censurar opiniones médicas, científicas…..no estamos hablando de nacía ni nada por el estilo, solo la comparación ya dice mucho…

  1. Justificar la censura en opiniones médicas me parece que es falta de de veracidad porque tiene que haber evidencias estudios inversión científicas contrastadas con más pruebas de otros sitios y gente que haya estudiado y ejerza con devoción que cualquiera puede estudiar pero que luego haga mal uso de lo estudiado hoy en día cualquiera puede ser pastor y no por ser pastor es un buen pastor y hace bien de pastor la libertad la vamos a perder cosas . Que la libertad de expresión empieza y acaba cuando habla el corazón y no con fundamento de lo que se dice por qué charlatanes cada vez hay más y claro hay gente que se lo cree o no siempre la habido y siempre la habrá somos libres de elegir lo que crees pero no por ser libres de elegir lo que cree la realidad como lo correcto.
    Y a todos estos quieren querían acabar que nos querían destruir del mundo pues no sé si al final Putin el que nos destruya y no coronavirus ni las vacunas todavía hay superávit en el planeta todavía estamos vivitos y coleando y haciendo ruido nos querían callaos y yo no he dejado de escuchar a gente

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