Todos los sindicatos médicos, entre ellos el Sindicato Médico de Euskadi (SME), han acordado iniciar el próximo 28 de octubre una huelga indefinida para protestar contra la reforma del estatuto marco y exigir al Ministerio de Sanidad que abra una «negociación real» que permita avanzar hacia uno propio para la profesión.
El SME está entre los convocantes de esta huelga, a pesar de haber firmado un acuerdo de mejoras laborales con el Departamento vasco de Salud en el mes de julio, que afecta solo a los profesionales médicos.
La huelga de los facultativos se iniciará dos días antes de los paros convocados por los sindicatos SATSE, ELA, LAB, CCOO y UGT a partir del 30 de octubre para exigir mejoras laborales para todos los colectivos sanitarios del País Vasco.
A este paro le seguirán otros cuatro en diciembre: el día 9 en Álava, el 10 en Bizkaia, el 11 en Gipuzkoa y el 14 en todo Osakidetza, además de concentraciones en los centros de trabajo.
Huelga en todas las autonomías
La huelga a nivel estatal ha sido anunciada este viernes por Unión Médica y Facultativa (Umyf) en un comunicado en el que, en nombre de todas las organizaciones sindicales médicas de España, hace un llamamiento al conjunto de médicos y facultativos «para mantener la unidad de acción y respaldar esta convocatoria» ante un momento que consideran «decisivo para el futuro de la profesión en España».
De esta forma, han optado por unificar las protestas y hacer un frente común que hasta ahora habían convocado por separado CESM y SMA, por una parte, y Umyf, por otra, y ello pese a que esta semana, la ministra de Sanidad, Mónica García, había abierto la puerta a la creación del estatuto médico, pero «sobre la base común» del estatuto marco.
Para ello, propuso plantear a los diputados la creación de un «intergrupo» que lo analice de forma paralela a la ponencia de estudio sobre el estatuto marco que debe empezar ahora a tramitar el proyecto de ley en el Congreso.
Sin embargo, las organizaciones sindicales médicas españolas han decidido materializar su amenaza y aliarse contra una reforma que «no da respuesta a las reivindicaciones históricas del colectivo ni reconoce adecuadamente la singularidad, la responsabilidad y las especiales condiciones de formación y ejercicio de médicos y facultativos», subrayan.
«Esto es un fracaso de todos, pero queremos transmitir a los pacientes que esto lo hacemos por y como pacientes», ha resaltado la secretaria general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Ángela Hernández, en unas declaraciones remitidas a los medios en las que subraya que, «por desgracia», habrá huelga a partir del 28 «si no se remedia por voluntad política y por diálogo».
La portavoz sindical explica que «cada nivel tiene su parte de responsabilidad», y mientras el Ministerio coloca el marco, las comunidades lo tienen que desarrollar.
Asistencia degradada
«Nos hemos dado un Sistema Nacional de Salud complejo pero que no puede ser soportado por la sobrecarga y malestar de médicos y facultativos», que no están dispuestos a «seguir asistiendo a como se degrada paulatinamente la asistencia», recalca.
Hernández puntualiza que lo que reivindican «es fácil de entender»; si la situación de los médicos se regula junto a las del resto de profesionales en el estatuto marco, exigen «las mismas condiciones que el resto de las demás categorías.
Sin embargo, no es lo que hace el proyecto de ley del estatuto marco negociado por los sindicatos generalistas y el sindicato profesional de enfermería, que mantiene para los médicos «una jornada discriminatoria y un clasificación profesional que empeora» sus condiciones laborales», concluye. EFE





