Ciudadanos, un partido que nunca caló en Euskadi, camina hacia su extinción en el País Vasco al quedarse prácticamente reducido a su coordinador general y parlamentario José Manuel Gil.

La formación naranja nunca ha dejado en Euskadi de ser un partido «residual», ni siquiera en su mejor momento en 2015 cuando Albert Rivera apostaba por el «sorpaso» al PP con porcentajes de voto cercanos al 15 % en España, que en el caso vasco se quedaban en el 4 por ciento en las generales y se reducía al 2 % en las municipales.

Ese fue su «techo» y se tradujo en sus únicos cargos públicos vascos en solitario, 2 concejales en Getxo y 1 juntero en Álava, que dejaron el partido esa misma legislatura.

Desde 2019, cuando comenzó la caída del partido en toda España, Ciudadanos apenas consigue reunir más de 10.000 votos en Euskadi, el 1 por ciento, ni siquiera en las elecciones generales, las que mejoren resultados obtiene, al igual que el resto de partidos de ámbito estatal.

Pese a ello, para las autonómicas de 2020 Pablo Casado impuso al PP vasco la coalición con Ciudadanos, lo que motivó la renuncia del candidato a lehendakari y presidente de los populares vascos, Alfonso Alonso, a unos meses de los comicios. En Galicia, la otra comunidad junto a Euskadi que siempre ha sido un «agujero negro» para Cs, el peso y el tirón de Alberto Núñez Feijó evitó la coalición.

La «generosa» oferta vasca de Casado, que no se vio compensada meses después con la coalición en Cataluña que buscaba Génova, se tradujo en dos escaños para Ciudadanos, un tercio de los que consiguió la coalición.

Ahora el fichaje de Luis Gordillo por el PP deja el grupo de PP+Cs con cinco parlamentarios populares y José Manuel Gil como único representante de Ciudadanos.

Gil, al que Inés Arrimadas impulsó como coordinador general en Euskadi en detrimento de Gordillo, sera así el único cargo público del partido en toda Euskadi y puede que también sea el último. EFE

Gordillo agotará la legislatura en el grupo parlamentario de PP+Cs

Luis Gordillo ha asegurado este jueves que no abandonará su escaño en el grupo de PP+Cs del Parlamento Vasco para que lo ocupe otro candidato de Ciudadanos y que agotará esta legislatura para defender las iniciativas de la coalición «pero ahora desde otro partido».

Gordillo ha hecho estas declaraciones en el exterior del Parlamento Vasco, tras conocerse su decisión de abandonar Ciudadanos e integrarse en el PP, que para el coordinador general de esta partido en Euskadi, José Manuel Gil, es «otro episodio de la maniobra del PP para intentar atacar a Ciudadanos en un momento en el que es importante que el constitucionalismo esté unido».

Preguntado sobre una posible ruptura de la coalición parlamentaria como consecuencia del paso de Gordillo al PP, que deja a la coalición parlamentaria con cinco representantes populares y con uno del partido de Inés Arrimadas, en lugar de dos como hasta ahora, Gil ha respondido que la formación tiene que analizar la situación, pero que no descarta ningún escenario.

«No veo la necesidad de hacer esa maniobra porque (la coalición) funcionaba bien, pero no descartamos nada. Es pronto para saber que vamos a hacer, vamos a estudiarlo más despacio», ha indicado Gil, quien ha señalado que «de momento todo se mantiene igual» al opinar que «sigue siendo necesaria la unión de los constitucionalistas».

Ha considerado que lo «lógico» sería que Gordillo renunciase a su escaño y que se corriese la lista electoral para que se equilibre el peso de los dos partidos en la coalición con otro candidato de Ciudadanos, al tiempo que ha apuntado que no les ha pillado por sorpresa el paso de Gordillo aunque no lo esperaban en un plazo de tiempo tan corto.

Gordillo ha discrepado de la opinión de su compañero de grupo y ha dejado claro que acabará la legislatura en el grupo parlamentario. «Los escaños pertenecen a las personas. Me quedo en la coalición. Yo no me he movido y voy a seguir defendiendo lo mismo en la coalición pero desde otro partido», ha precisado.

Su cambio de formación responde a una decisión personal fruto de «una larga reflexión» con la convicción de que «la única manera de ganar al PSOE es la unión del centro derecha liberal de toda la vida para apoyar a Casado».

Preguntado por el futuro de la coalición ha contestado que «la coalición funciona bien en el Parlamento y espero que siga así».

Por su parte, Iturgaiz ha dado la bienvenida a Gordillo y ha subrayado la importancia del paso que ha dado para «ensanchar el espacio del centro derecha para ganar a Sánchez y a sus socios que quieren romper España». «Las puertas del PP están abiertas para todas las personas que quieran dar ese paso. Lo importante es que cada vez seamos más en esta casa común», ha asegurado.

Iturgaiz ha trasladado su satisfacción en una conversación privada con la presidenta de Cs, Inés Arrimadas, en la que le transmitió que está «muy honrado» de seguir presidiendo el grupo parlamentario de PP+Cs en el que «no cambia nada» porque los objetivos «siguen siendo los mismos».

Ha rechazado las acusaciones de «ataque» hechas por Gil y ha recordado que en ocasiones precedentes se han dado casos de representantes del PP que han fichado por Ciudadanos, entre los que ha citado al ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido. EFE


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2 Comentarios

  1. El discurso y las gracietas del «cuponazo», tan habitual en los dirigentes de Ciudadanos en sus buenos momentos puede que les proporcionase unos cuantos votos en el resto de España, pero aqui en Euskadi chirriaba bastante, y no solo entre el electorado nacionalista. Ahora atenganse a las consecuencias señores.

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