La cara y la cruz en los discursos políticos del día. Mientas el lehendakari apoya la jornada de reivindicación del 8-M, en la oposición, Carlos Iturgaiz (PP) habla de «ruleta rusa».
Urkullu: Hoy es un día para la reivindicación porque persiste la desigualdad
Vitoria, 8 mar (EFE).- El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha afirmado que hoy 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, es «una jornada para la reivindicación porque, a pesar de los avances, las mujeres en todo el mundo siguen sufriendo una desigualdad estructural que tiene diferentes manifestaciones».
Las desigualdades se manifiestan, ha precisado el lehendakari a través de las redes sociales, en la brecha salarial, la dificultad de acceso a ámbitos de poder y toma de decisiones, la violencia contra las mujeres y el desequilibrado reparto de tareas de cuidado y domésticas.
Urkullu ha acompañado estas consideraciones con la imagen que ilustra la campaña que el Gobierno Vasco y Emakunde han lanzado con motivo del 8M, que este año lleva por lema «¿Quién cuida? Hagámoslo visible. Hagamos nuestra parte».
El lehendakari ha recordado además que en este Día de la Mujer «como el resto de los días» es necesaria «la máxima prudencia, diligencia y rigor en el cumplimiento de las medidas sanitarias decretadas» para contener la pandemia de covid-19. EFE
Iturgaiz (PP) dice que PNV y PSE juegan a la ruleta rusa al no prohibir actos
El presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, ha dicho que el PNV y el PSE-EE «juegan a la ruleta rusa» con la salud de las personas al no prohibir el Gobierno autonómico las manifestaciones con motivo del 8 de marzo en plena pandemia.
Iturgaiz ha participado este lunes en una cafetería de Vitoria en un acto con el que los populares vascos han conmemorado el Día Internacional de la Mujer, convocatoria que han compatibilizado con las intervenciones que este lunes puedan hacer sus representantes en las distintas instituciones.
Ha lamentado que se haya tropezado dos veces con la misma piedra porque, ha asegurado, hace un año en las manifestaciones del 8 de marzo «miles de personas se contagiaron» y de ellas «miles murieron», por lo que este año debía haber primado la «responsabilidad con mayúsculas».
Ha insistido en que hay «otras formas de celebrar « el 8 de marzo a parte de las manifestaciones y concentraciones y ha criticado que el Gobierno Vasco pida continuamente responsabilidad a la ciudadanía para evitar la propagación de la covid y él no actúe con «racionalidad» cuando debe.
Según el presidente de los populares vascos, para el Gobierno Vasco ha sido más fácil «sucumbir a la presión política de grupos irresponsables» que actuar con responsabilidad, con lo que también se ha convertido en «irresponsable» al no evitar actos que puedan hacer de las calles y plazas un «infectódromo«.
Iturgaiz ha asegurado que la gente se pregunta por qué no puede ir, con restricciones, a campos de fútbol o canchas de baloncesto, por qué no se permiten agrupaciones de más de cuatro personas o ir a las segundas residencias y sí se permiten las manifestaciones del 8 de marzo.
Ha considerado que la respuesta es «clara»: «El Gobierno Vasco no actúa con criterios sanitarios, sino con criterios políticos de conveniencia», permitiendo estas movilizaciones a la par que «tortura a la hostelería hasta que la Justicia le enmienda la plana».
Por su parte, la secretaria general del PP vasco, Laura Garrido, ha reclamado «prudencia y responsabilidad» a la hora de conmemorar el Día Internacional de la Mujer y ha defendido el papel de su partido que, ha explicado, considera esta jornada «los 365 días del año» con su acción política.
Ha apostado por hacer de este 8 de marzo un día de «homenaje a las mujeres que abrieron camino» en la lucha por la igualdad y ha concluido que seguirán impulsando medidas contra la violencia machista, la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en tareas como los cuidados, contra la brecha salaria y la dificultad de la mujeres para acceder a puestos directivos en las empresas. EFE









Iturgaiz no es que sea de mi agrado en absoluto ya que estamos en las antípodas ideológicamente, pero en esto tiene toda la razón.