Un lector de esta publicación nos puso en la pista. A medida que la nieve se deshiela, las cacas de perro, heces, mierda… sale a la visión de lo público. Aparecen de repente!
Tras la denuncia, nos pusimos a pasear por jardines de Vitoria. Y efectivamente era así. Las cacas de perro crecían con el deshielo de la nieve.
Hemos hablado con varios dueños de perros y nos reconocen que hay un sector de ciudadanos que se aprovechan de las nevadas para no recoger los excrementos caninos, primero, porque se esconden entre la nieve y es más fácil que no sea vean, y segundo, porque les da pereza recoger cuando hace frío. En fin, que no sacan las manos del bolsillo.
Ahora les toca a los servicios de limpieza municipales volver a poner en orden esta cerrada.




