El Instituto Vasco de Consumo, Kontsumobide, ha dado este viernes una serie de recomendaciones a los afectados por el «cierre imprevisto» de las clínicas dentales de la cadena Vivanta a nivel estatal.
El Consejo General de Dentistas de España expresó ayer su «indignación» por este cierre: «Es lamentable que, una vez más, pacientes con citas programadas y tratamientos odontológicos en curso se hayan encontrado con clínicas cerradas y con una información insuficiente sobre cómo, cuándo y por quién se continuará la asistencia que habían contratado», denunció en un comunicado.
Ante el cierre de estos centros dentales, Kontsumobide ha recordado que los consumidores «conservan plenamente sus derechos ante un incumplimiento de contrato por parte de la empresa». Por ello, recomienda recopilar cuanto antes toda la documentación justificativa posible.
Se debe solicitar la copia del historial clínico completo, el presupuesto firmado y el plan de tratamiento detallado. Como los centros han cerrado y este trámite ya no puede hacerse de forma presencial, se aconseja enviar «un burofax con acuse de recibo y certificación de texto, a la sede social de la compañía».
También es imprescindible reunir todas las facturas, recibos de pago, extractos bancarios, contratos y folletos publicitarios que acrediten las condiciones pactadas y el dinero efectivamente abonado hasta la fecha.
Cuando se trate de tratamientos que se hayan financiado mediante un contrato de crédito vinculado facilitado por la propia clínica dental, la normativa de consumo ampara de forma directa al cliente: al producirse la interrupción del servicio, se tiene derecho a paralizar el pago de las cuotas pendientes de abonar a la entidad bancaria.
Para ello, se debe remitir un escrito a la entidad financiera informando del cierre de la clínica y solicitando la suspensión inmediata de los cobros futuros, además de reclamar la devolución proporcional de las cantidades pagadas por la parte del tratamiento que no ha llegado a ejecutarse.
En caso de haber pagado al contado por adelantado la reclamación debe dirigirse de forma directa a la sociedad mercantil titular de las clínicas. Si la compañía inicia un procedimiento de concurso de acreedores, los afectados deben comunicar la deuda ante la administración concursal para figurar en la lista oficial de acreedores.
Para canalizar estas acciones, los afectados pueden acudir a las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), a las oficinas de Kontsumobide o realizar el trámite de manera telemática en la sede electrónica del Gobierno Vasco. EFE


