Otra anécdota de la jornada la ha protagonizado un perro, de nombre Pifor. Se encontraba en el exterior del colegio electoral de la calle San Prudencio en Vitoria, atado a un banco, mientras su dueña ejercía su derecho al voto.
De repente ha llegado, Miguel Garay exconcejal del PNV y afiliado de la formación. Llegaba con un sobre que tenía el logotipo de su partido, y el perro le ladraba con ímpetu.
Un momento más tarde, ha llegado Iñaki Oyarzabal, jefe de campaña del PP, y ha comenzado a acariciar al perro, consiguiendo que se calmara.


