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Las Juntas Generales de Álava han pedido al Gobierno central que asegure presupuestariamente «la financiación necesaria» para la ejecución de las obras del tramo de alta velocidad entre Burgos y Vitoria y su conexión con la «Y vasca», así como que cumpla con «el calendario previsto» e intensifique su ejecución.

Asimismo, le instan a que el proyecto «tenga en cuenta las alegaciones» presentadas de cara a reducir al máximo las afecciones medioambientales, sociales y agrícolas.

Por último, reclaman a los ejecutivos central y vasco que «continúen trabajando en el acuerdo» para la conexión del corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo a su paso Álava.

El PNV y PSE-EE han hecho valer su mayoría en la Cámara foral para aprobar esta enmienda de sustitución a una moción presentada por el PP en el pleno celebrado este viernes y que ha contado con la abstención del PP y la negativa de EH Bildu y Elkarrekin Araba.

La portavoz jeltzale, Izaskun Moyua, ha destacado que la alta velocidad es un «proyecto estratégico de país» que posicionará a Álava como «eje fundamental» con el sur de Europa y norte de la península.

Moyua ha reseñado que la conexión con Pamplona no se puede hacer «de cualquier manera», ya que «hay que reducir el impacto ambiental» y ha dicho estar «a la espera» de que se convoque una nueva reunión entre el Gobierno Vasco, el Gobierno de Navarra y el Gobierno de España que concrete «el proyecto definitivamente».

El portavoz del PSE-EE, Jon Nogales, ha apostado por que la conexión entre Vitoria y Pamplona «sea directa» y ha expuesto que muchos proyectos «están afectados» por la pandemia ocasionada por la covid-19.

El procurador del PP Borja Monje ha trasladado su «inquietud» ante la falta de fechas y plazos necesarios para que se inicie el proyecto, «los problemas presupuestarios» aún sin resolver y la falta de compromiso que, a su juicio, tiene el Gobierno central, por aplazar de forma «unilateral» el necesario estudio de impacto ambiental.

El juntero de EH Bildu Javier Argote ha manifestado su absoluto rechazo a la alta velocidad, ha cifrado su coste total en «4.500 millones de euros» y ha recordado «los continuos varapalos» que ha recibido el proyecto por parte del Tribunal de Cuentas Europeo ante su «falta de rigor».

Por su parte, el juntero de Elkarrekin Araba David Rodríguez ha exigido que se paralice el proyecto del Tren de Alta Velocidad y se dedique su presupuesto a «necesidades sociales», ya que, en su opinión, es «tirar el dinero» en un plan «elitista» e «insostenible medioambientalmente». EFE


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