EFE).- Las Juntas Generales de Álava han exigido hoy la dimisión «inmediata» del presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Fernando Martí, por su «parcialidad» sobre la «posibilidad de reapertura» de la central burgalesa de Santa María de Garoña.
En el pleno celebrado hoy en la cámara vitoriana, PNV, EH Bildu, Podemos, PSE-EE y el grupo mixto han firmado un texto transado a una moción original de la coalición soberanista que solo ha contado con el voto en contra de los junteros del PP.
De esta forma, las Juntas Generales de Álava han exigido la dimisión de Martí «por la opacidad en el ejercicio de su cargo» y su «parcialidad más que evidente en relación con la posibilidad de reapertura» de Garoña, una planta situada en Burgos pero a unos 40 kilómetros de Vitoria.
Además, el Parlamento provincial ha exigido que las actuaciones del CSN «conlleven un celo, garantía y compromiso absoluto con la seguridad de la población» y ha reclamado que en ningún caso se amplíe la vida útil de una central «que ha sido amortizada» y que tiene una «tecnología obsoleta en este tipo de instalaciones».
Las Juntas alavesas se han reafirmado asimismo en lo aprobado en noviembre de 2015 cuando todos los grupos menos el PP reclamaron al Gobierno central el cierre «definitivo, incondicional e inmediato» de esta central, entre otras exigencias.
Durante el debate, el juntero de EH Bildu, Kike Fernández de Pinedo, ha incidido en que no faltan razones para pedir la dimisión de Martí, ya que, según ha dicho se mostró «partidario» de la reapertura de la central burgalesa durante su comparecencia el pasado octubre en comisión en el Congreso.
Fernández de Pinedo ha censurado la falta de independencia de este organismo, y ha opinado que Martí ha sido «colocado» en el CSN para «llevar adelante los planes» del Gobierno del PP en materia energética, que según ha afirmado, los dicta el «oligopolio eléctrico».
El juntero del PNV Roberto González Muro ha puesto de relieve que a pesar de que la central está a día de hoy cerrada, el PP «sigue trabajando por la reapertura» y ha opinado que no existe un interés en que este cierre sea definitivo.
Según González Muro, desde que en 2012 se cerró la central el «fantasma» de la reapertura ha estado presente, y ha responsabilizado al Gobierno de Mariano Rajoy de no escuchar a la sociedad alavesa que en reiteradas ocasiones ha reclamado el desmantelamiento de Garoña.
En la misma línea se ha manifestado el juntero de Podemos Koldo Martín quien ha negado la «independencia» del CSN y ha afirmado que «gracias» a su presidente se «está más cerca» de que la central se vuelva a abrir, por lo que ha reclamado su destitución.
La representante socialista Eva Jiménez ha criticado asimismo la opacidad y la falta de transparencia del CSN, y ha subrayado que Garoña ya está amortizada, mientras que desde el grupo mixto, el independiente Miguel Ángel Carrera ha insistido en que no cabe otra opción que el desmantelamiento de la central y ha censurado también la parcialidad de Martí.
La juntera del PP Ana Isabel Salazar ha insistido en que la central burgalesa está cerrada desde 2012, con el gobierno del PP, y que no se ha iniciado ninguna actividad en la misma. Además ha afirmado que el CSN es un organismo independiente y que es en el Congreso y no en las Juntas Generales de Álava donde hay que pedir la dimisión de Martí.
Las Juntas Generales de Álava darán traslado del acuerdo adoptado hoy al Consejo de Seguridad Nuclear y al ministro de Energía, Álvaro Nadal, entre otras instituciones.








